Efectivos de la Brigada de Explosivos secuestraron un peligroso arsenal en la casa de un militar retirado que vivía en el Barrio Naval de Quilmes Este, donde se hallaron municiones antiaéreas, un gran cantidad de granadas, ametralladoras y distintas armas de grueso calibre; motivo por el que ordenaron evacuar a todos los vecinos de la cuadra, quienes corrían peligro por la gran capacidad de destrucción de los explosivos. La tranquilidad del Barrio Naval se vio alterada ayer en horas del mediodía, cuando la policía entró en el departamento de un ex militar, de 60 años, que había muerto horas antes al sufrir un paro cardiorrespiratorio en momentos que era trasladado por una ambulancia del CREM hacia el hospital de Quilmes. Tras confirmarse la muerte la policía concurrió a la vivienda del hombre, ubicada entre las calles Melvin Jones y Lugones. Allí, en ese lugar, llegó la sorpresa de los uniformados de la policía, quienes descubrieron gran cantidad de armamento militar que “estaba en condiciones de uso”. Inmediatamente después, dieron aviso a la Brigada de Explosivos de la Jefatura Departamental de Quilmes y, por el riesgo que implicaba el operativo, se ordenó la evacuación de unos 40 departamentos de toda la cuadra.
Explosivos Al ser consultado, el Oficial Principal Liva, de la Departamental quilmeña, confirmó la gravedad del hecho y sostuvo que “el armamento estaba listo para ser utilizado”. “Si se le quitaba el pestillo a las granadas, funcionaban”, confirmó. Por su capacidad de destrucción, las más peligrosas eran las municiones preparadas para derribar aviones y helicópteros, como así también las granadas de mano. Por este motivo, efectivos de seguridad del municipio, Defensa Civil y bomberos voluntarios del distrito estuvieron abocados a la tarea de evacuar a todos los vecinos.