A sus 66 años, el campeón con el Cervecero en 1978 permanece en los campos de juego, y lo hace de la mano de sus compañeros en el elenco que afronta el certamen de Superveteranos. “Lo nuestro es disfrutar todo”, señaló.
Al repasar la larga historia de Quilmes, se puede observar que el de Horacio Milozzi es uno de los nombres que más satisfacciones le dio a la institución. La obtención del único campeonato de su historia, las 291 presencias y sus 55 goles con la Blanquita lo avalan como un símbolo Cervecero y por eso no sorprende que aún continúe ligado como Coordinador General del Fútbol Profesional. Con todos esos pergaminos a cuestas, a sus 66 años, el Flaco sigue aportando su habitual solvencia en el fondo en Bernal Boys, que participa del Torneo de Superveteranos de Organización Don Bosco.
Sobre esta nueva etapa como jugador amateur, el otrora defensor del Decano confesó que "arranqué en el 99' a jugar en este equipo y llevo 15 años en el campeonato con ellos; arrancamos con Progresistas y ahora seguimos acá". "Es lindo porque este mismo grupo juega acá los sábados y luego lo hace también a la noche en el papi. Así, pasamos lindos momentos", expresó.
A su vez, bromeó sobre la avanzada edad de cada uno y las ganas de seguir jugando, pese a que aún se mantienen en la categoría de mayores de 45, cuando podrían estar en el Master (mayores de 55): "Lo nuestro es disfrutar partido a partido. Cada vez que terminamos de jugar decimos un jueves más, o un sábado más. Ya nos quedan pocos partidos para jugar y son los más lindos, hay que pasarla bien".
En ese sentido, el veterano sostuvo que "hoy es todo menos dinámico, pero por ahí te agarra un 'juvenil' de 47 o 48, que hay 17 o 18 años de diferencia, y te hace correr la coneja". Por eso, sin pensar en los años de más, indicó: "Lo más lindo es el grupo de muchachos que hay a esta edad y pasar un día como en familia".
Asimismo, consideró que "esto es para reunirnos nada más, pero lo más lindo es el día a día". "Los asados que comemos, la forma en que nos divertimos y la pasamos tan bien. Acá el que viene a jugar se quiere quedar en el banco porque de afuera se divierten más", remarcó. "Tenemos dos o tres personajes como Beto Carolo y Cali Cottón que son los que manejan la batuta y nos reímos todo el día con ellos", resaltó.
Ligado de por vida
Por otra parte, el Flaco dejó en claro que la identificación con Quilmes y aseguró va más allá de su etapa como jugador: "Viví momentos lindos y los estoy viviendo ahora también. Se sufre más por supuesto porque no es lo mismo estar afuera de la raya. Sufro horrores". Como ejemplo, puso el encuentro en el que su club mantuvo la categoría ante Gimnasia, hace más de un mes: "Después del partido llegué a mi casa, abracé a mi señora y pensaba que me iba a dormir, pero preparé el equipo de mate y me senté en la tele a ver los goles".