Versiones indican que los delincuentes le habrían robado las llaves de la vivienda para después aprovechar que la familia lo estaba acompañando en el hospital de Quilmes, donde informaron que perdió un riñón.
El dueño de un lubricentro de La Florida que la semana pasada sufrió un robo, fue baleado y se encuentra en estado delicado en el hospital Isidoro Iriarte, volvió a ser víctima de la inseguridad cuando delincuentes desvalijaron su vivienda, en momentos en que su familia se hallaba junto a él en el centro de salud. Ambos hechos causaron profunda indignación en los vecinos que reclamaron urgentes medidas de seguridad. El vecino que hoy día se encuentra internado en el Isidoro Iriarte, tiene un lubricentro en calle 876 y 850, en La Florida, sufrió un robo la semana pasada donde fue baleado y debido a las heridas perdió un riñón y se recupera favorable pero lentamente. Si bien no se conocen los pormenores del robo a su negocio, algunos vecinos estiman que pudieron haberle robado las llaves de su vivienda y eso pudo haber propiciado que los delincuentes aprovechen que la familia no estaba en casa y la desvalijen. Sin embargo, son especulaciones de vecinos preocupados por el ataque que sufrió Ramón Botello, ya que su familia se encuentra abocada a cuidarlo mientras se repone del ataque de la semana pasada y no ha dado ningún tipo de entrevista ni información.
Especulaciones El robo a su vivienda, muy cerca del lubricentro, se produjo en la mañana del lunes cuando la casa estaba vacía y posibilitó que los malvivientes “la desvalijaran”. Esta situación hace pensar que se pudo haber tratado de los mismos atacantes de la semana anterior. En tanto, desde la Comisaría Cuarta de San Francisco Solano, el subcomisario Martín Aramayo, detalló que “desconocía el robo a la vivienda porque no existe ninguna denuncia al respecto”. Mientras para algunos vecinos del barrio La Florida, podría tratarse de los mismos delincuentes que lo atacaron en su lubricentro, otros creen que pudo haber sido un hecho de la fatalidad que provocó que la familia Botello sufra dos ataques delictivos en tan pocos días.