Alguna vez, los que se encargan de redactar los reglamentos deportivos del automovilismo deberán considerar las desclasificaciones que se aplica de una manera más sensata. No resulta nada fácil mantener la continuidad en las presentaciones ya que involucra todo un esfuerzo económico y de trabajo. El piloto de Ranelagh Fernando Cutini, que en esta temporada con el auto de la peña La Espumita Quilmeña realizó una campaña que le otorgó la posibilidad de luchar por el campeonato del TC Rioplatense, en su última presentación, después de ganar la clasificación, la serie e imponerse en la final, resultó desclasificado por la técnica debido a que la trompa de su auto se encontraba excedida en 10 milímetros en su ancho, una efímera diferencia que está lejos de otorgarle una ventaja deportiva. Interpretaciones Es cuestión de interpretación ya que así como se consideró una ventaja, también se la pudo tomar como una desventaja si suponemos que al aumentar el ancho, el factor de penetración disminuye. Consultadas algunas personas que habitualmente siguen su campaña no fueron pocos los que dijeron que éste fue un castigo por una apelación que realizaron este año y la ganaron dejando mal parados a quienes le aplicaron una sanción similar. Por otra parte, la trompa fue adquirida en el mismo autódromo y se supone que los repuestos deberían ser homologados antes de ponerlos a la venta.