Un joven paraguayo de 20 años fue asesinado de un balazo en la cabeza por un grupo de sujetos que lo confundió con un ladrón, en un trágico episodio registrado en San Francisco Solano. Por el hecho, la policía ya logró identificar a la persona que habría efectuado el disparo, pero hasta el momento no había podido concretar su detención. El episodio se produjo cuando el joven paraguayo, identificado como Arnaldo Andrés Arévalo, estaba junto a un amigo en el cruce de las calles 825 y 894, en esa zona de Solano. En ese momento, un grupo de jóvenes lo atacó confundiéndolo con un ladrón que poco antes había asaltado en la calle a una amiga de ellos. El muchacho agredido, que trabajaba como albañil a las órdenes de un constructor de la Capital Federal, fue perseguido por los atacantes, uno de los cuales finalmente le descerrajó un disparo en la cabeza, efectuado desde una corta distancia. Justicia por mano propia Según lo señalado por los investigadores de la comisaría 4ª de Quilmes, con asiento en Solano, todo comenzó con un robo cometido por dos sujetos en perjuicio de una chica que vive en esa zona. La joven le contó a un grupo de amigos lo que le había pasado poco antes, y éstos decidieron salir armados a recorrer las calles del barrio, en busca de los ladrones. El grupo de “justicieros” -integrado al menos por cuatro personas, según las fuentes consultadas- se topó entonces en la calle con Arévalo y un amigo de éste. Aparentemente, los dos muchachos pensaron que los iban a asaltar, se asustaron y salieron corriendo, por lo cual los cuatro “justicieros” los persiguieron. Arévalo finalmente fue alcanzado por el grupo y los jóvenes comenzaron a golpearlo, hasta que uno de ellos sacó un arma que llevaba encima y le efectuó un disparo que le ingresó por el cráneo.