Otro cambio de localía para esta pésima campaña del Naranja. El viernes recibirá a Lamadrid en el estadio del Azzurro, en Ciudad Evita. Los resultados no aparecen, ni con los cambios de DT y el futuro promedio del descenso asusta.
En el debut de Hernán San Martín como técnico, el que reemplazó al desplazado Eduardo Borgarelli (había sucedido a Juan Carlos Zerrillo), tampoco pudo. Fue derrota, digna por cierto, ante el también puntero Deportivo Riestra, en un partido en el que dio pelea, pero sufrió por esas cosas que le suceden a los equipos que vienen de mal en peor.
Último en la Zona A y con 8 unidades, el que menos sumó en la Primera C, la ADB necesita con urgencia que se termine este nefasto 2014, aunque en esta recta final del torneo necesita con urgencia empezar a cosechar unidades a futuro, debido a que arrancará la próxima temporada con uno de los tres peores promedios de los que dividen por tres.
Tras haber jugado alquilado en Deportivo Laferrere, Talleres de Remedios de Escalada y Justo José de Urquiza, la dirigencia realizó una nueva gestión para conseguir un nuevo escenario. De esa manera, se arribó a un acuerdo con la gente del Sportivo Italiano y allí jugará este viernes, a las 15.30 y bajo el arbitraje de Antonio Amato, como local ante General Lamadrid.
En ese encuentro, hay tres jugadores en capilla por acumulación de amonestaciones, ellos son Iván Islas, Matías Maidana y Sergio Salomone. En caso de ser amonestados no podrían estar el próximo miércoles, a las 15.30 y dirigiendo Rodrigo Pafundi, ante Ferro Carril Midland en Libertad (el único rival al que le pudo ganar).
Para los partidos que faltan, trascendió que la idea del DT Hernán San Martín es ir probando a varios chicos de las inferiores (en la semana hace fútbol con los profesionales y selectivos juveniles), a los efectos de promoverlos a Primera para el año que viene, donde habrá una gran limpieza en el actual plantel, pese a que todos tienen contrato vigente por 18 meses.