La inseguridad en cercanías de la subida al Acceso Sudeste por Don Bosco superó todos los límites, a punto tal que un grupo de vecinos de la avenida San Martín -cansados de los constantes robos- instalaron un sistema de alarma con botón antipánico en cada vivienda y contrataron un servicio de patrullaje privado. Sin embargo, los delincuentes no se amedrentaron con estas medidas y se robaron hasta la reja de una casa y el cartel de entrada al distrito por Wilde.
Según explicaron, la zona es altamente peligrosa a partir de 17, cuando los malvivientes se apoderan de la calle con armas de grueso calibre. En diálogo con El Quilmeño, la vecina Claudia Pérez describió la situación: "Cuando cae un poquito el sol esto es tierra de nadie. Para que te des una idea, después de las 18 no se puede utilizar la subida al Acceso ni pasar por debajo del puente que está sobre San Martín. Se te ponen adelante con ametralladoras para que frenes con el auto. Si pasas en moto, te disparan directamente", remarcó.
Ricardo Godoy -otro vecino- aseguró que "los delincuentes tienen mejores armas que la propia policía". "Cuando llamamos al 911, los patrulleros ni vienen por acá. No se atreven a meterse". No hay vigilancia de las fuerzas policiales, tampoco del municipio. Las autoridades de la comuna ignoran por completo los reclamos de los contribuyentes, a quienes les cobran elevados impuestos por seguridad en la tasa municipal.
Ante el desamparo y la desidia, un grupo de propietarios de la avenida San Martín al 1200 instalaron una alarma vecinal y le pagan a vigilador privado para que custodie la zona de noche. "Acá te roban en la parada de colectivo, se te meten en las casas, levantan las persianas de los comercios y hasta se llevaron la reja de la casa de un vecino", aseveró Ernesto Canosa, uno de los vecinos que pagó la alarma.