El ataque ocurrió cerca de la comisaría de Bosques, a la que acudió para pedir ayuda. Fue trasladada al hospital Mi Pueblo, donde murió tras casi dos días de internación. Los asesinos aún no pudieron ser detenidos.
Un brutal ataque con fines de robo a una mujer en inmediaciones de la comisaría cuarta de Bosques de Florencio Varela, terminó de la peor manera: murió en la noche del lunes tras casi dos días de agonía.
La mujer fue puñalada por dos delincuentes que quisieron robarle en la madrugada del domingo. Rosa Josefa Cotiva, de 50 años, se disponía a ir a su trabajo en La Plata, como lo hacía habitualmente.
Sin embargo, nunca llegó a destino ya que la abordaron dos malvivientes para sacarle el celular y la cartera en la intersección de avenida Luján y Pehuajó, en Bosques.
En ese marco, la mujer, a pesar de que no resistió al ataque, recibió una puñalada que le atravesó el hígado y el pulmón.
Mal herida, tomó fuerzas y se trasladó caminado hasta la comisaría cuarta, emplazada en avenida Luján y Diagonal Los Poetas.
Dejando manchas de sangre por el camino, la mujer pidió ayuda a los efectivos de turno, quienes llamaron a al ambulancia que la trasladó al Hospital Mi Pueblo, donde falleció el lunes a la noche producto de las gravísimas heridas recibidas.
Cotiva siempre viajaba en colectivo para llegar a su empleo en La Plata: tomaba el ramal 9 de la línea 324 hasta Bosques y luego esperaba en la Ruta 36, la línea 338 para trasladarse hasta la capital provincial.
En diálogo con este medio, desde la Departamental de Quilmes explicaron que al cierre de esta edición que los delincuentes se encontraban prófugos.
Como si fuese poco, vecinos indicaron que, a la vuelta de la comisaría cuarta de Florencio Varela, desvalijaron una zapatería el jueves pasado.
Los frentistas apuntaron -en declaraciones a distintos medios- contra los efectivos de la seccional al acusarlos que "cuando arribaron al lugar, decidieron no bajarse de los móviles porque llovía y supusieron que todo estaba normal".
Añadieron que a la media hora volvieron a escuchar ruidos, nuevamente comenzaron a tratar de comunicarse, pero desde que lo lograron pasó más de media hora hasta que llegara un patrullero, y los delincuentes ya habían vaciado el local.