El conjunto que conduce Caruso Lombardi tendrá un duro compromiso en condición de visitante con la idea fija de mantener su lugar entre los protagonistas de la B Nacional y sumar tres puntos para acercarse a la cima.
Con la punta entre ceja y ceja. Después de un arranque de torneo alentador, Quilmes visitará esta tarde a Almirante Brown con el objetivo de conseguir una victoria que le permita alcanzar transitoriamente la cima de las posiciones de la Primera B Nacional, por la 21ra. fecha del certamen. Con los dos triunfos del 2012 ante Guillermo Brown y Boca Unidos, el conjunto que conduce Ricardo Caruso Lombardi se adueñó de una promoción y quedó a solo uno de la punta, por eso el encuentro de hoy con al Mirasol es trascendental para las aspiraciones de los del Sur. El cotejo se jugará desde las 17 en la cancha de Almirante, con el arbitraje de Diego Ceballos, y con televisión en directo. En lo que respecta al equipo, Caruso finalmente decidió realizar solo dos variantes y el esquema será el mismo de las primeras fechas. Quilmes tuvo un arranque del torneo para entusiasmarse. Metió dos victorias al hilo, la última frente a un rival directo, y se metió de lleno en la pelea de arriba de la B Nacional. El Cervecero hoy se ubica en el cuarto lugar con 36 unidades, a sólo uno de los punteros River Plate, Instituto de Córdoba y Rosario Central, y su ilusión pasa por estirar su racha de tres victorias al hilo en este 2012 (ya lleva ese número con la última del año pasado). Es que si consigue un triunfo esta tarde frente al complicado equipo de Blas Armando Giunta, el Cervecero pasaría a encabezar las posiciones, al menos hasta que jueguen los que ahora están en la cima.
Un inicio promisorio Los dirigidos por Ricardo Caruso Lombardi, que venían de imponerse a Gimnasia de Jujuy por 1 a 0 a fines de 2011, golearon en el inicio del nuevo año en casa por 6 a 0 a Guillermo Brown de Puerto Madryn y en la fecha pasada se impusieron por 2 a 1 a Boca Unidos de Corrientes. Pero los resultados no es lo único importante para Quilmes. En esta jornadas, el Cervecero demostró que se está afianzando como equipo y esto es valiosísimo en este tipo de certámenes. Y esta tarde tendrá otro duro examen. Otra prueba de carácter. Ya que de la vereda de enfrente estará el siempre complicado Almirante de Giunta, que en su reducto siempre se hace fuerte (empató con River y hasta pudo ganarle). Será un partido de dientes apretados, pero Quilmes ya dejó en claro que está muy bien para la pelea.