El equipo de Madelón retomó los
trabajos con más policías. Pero Meiszner sufrió ataques de pintura en su casa y su estudio jurídico
La casa y el estudio de meiszner amanecieron con pintadas Quilmes volvió a trabajar con una tensa calma Después de que la Comisión Directiva de Quilmes informara que se le garantizaba la seguridad a los jugadores para que continúen entrenándose con normalidad, el plantel cervecero retomó las prácticas con la custodia policial que prometió el club tras la reunión del lunes con la gente de Agremiados por los hechos de violencia que se produjeron el sábado en la ciudad. El equipo de Leonardo Madelón dejó todos los problemas extrafutbolísticos de lado y realizó un trabajo en espacios reducidos de cara al partido del próximo domingo ante Godoy Cruz de Mendoza. No obstante, ayer, la casa del presidente José Luis Meiszner apareció manchada de pintura, en un episodio que el mismo Meiszner indicó que “es la tercera vez en 30 días” y en las próximas horas se reunirá con sus pares de Comisión Directiva a la espera de un respaldo para seguir al frente del club ya que aseguró: “Estoy analizando mi continuidad en el club”. El equipo de Madelón, que el fin de semana fue agredido por barrabravas luego de perder con Gimnasia de La Plata, se entrenó ayer bajo el cuidado de seis efectivos de la Policía Bonaerense luego de que la comisión directiva garantizara la seguridad de los jugadores. Después de una jornada perdida por la reunión que se llevó a cabo con el plantel y Agremiados, Quilmes volvió a pensar en la pelota. Y es lo que necesita. Porque la derrota ante Gimnasia complicó aún más las cosas desde los números, encima el equipo volvió a tener un rendimiento paupérrimo y si no cambia en lo inmediato, al Cervecero lo estarán “velando en vida”. La situación que vivieron los futbolistas fue preocupante porque se llevaron un susto importante, pero el plantel debe dirigir su atención -por más que sea difícil- al fútbol para tratar de revertir la pésima campaña que viene realizando. Madelón venía haciendo un trabajo al estilo “hormiga” para reconstruir el ánimo de los futbolistas del plantel, y ahora, con los hechos de violencia y el nivel pobrísimo que mostró el equipo en La Plata, deberá incrementar su labor de “psicólogo” para levantar a sus dirigidos. Por otro lado, en las próximas horas los abogados del Quilmes Atlético Club harán el descargo en el COPROSEDE. Los directivos son optimistas en cuanto a la posibilidad de jugar en el Estadio Centenario ante Godoy Cruz a puertas cerradas. “El viernes sabremos cuál es la decisión del COPROSEDE”, dijo el vicepresidente Carlos Coloma. “Una falta de previsión” El presidente de Quilmes, José Luis Meiszner, no ocultó su disgusto por los hechos de violencia que se produjeron el sábado tras la derrota ante Gimnasia de La Plata, y alertó que de si el fútbol sigue así “no va a tardar mucho para que aparezca un muerto”. Además, el titular de Quilmes le “pegó” a la Policía bonaerense por no brindar protección al micro que trasladaba al plantel. Meiszner le restó responsabilidad en el jefe de Gabinete nacional, Aníbal Fernández, vicepresidente primero del club y máxima autoridad en las fuerzas de seguridad federales, que no tienen jurisdicción en la provincia de Buenos Aires. “Es un socio más en el club. Acá hubo una particularidad. El micro fue atacado a ocho cuadras de la bajada a la autopista. No hay que ser un oficial de Scotland Yard para darse cuenta que hay que protegerlo y custodiarlo”, sostuvo Meisz-ner. Y criticó a las autoridades policiales: “Cuanto menos hay una falta de previsión que preocupa”. Sobre el ingreso de los barras al estacionamiento del Estadio Centenario, José Luis Meiszner dijo: “Que un tipo rompa un portón y entre con una moto... En Estados Unidos mataron a Kennedy”. Y concluyó: “Cuando uno de estos impresentables se mezcla entre los normales la batalla está perdida y no va a tardar mucho para que aparezca un muerto en el fútbol si seguimos así”. El presidente de la institución denunció públicamente que aparecieron pintadas en el estudio jurídico que comparte con sus hijos y también en una escuela donde se desempeña su esposa. Pero eso no es todo. Ayer a la madrugada, la casa y el estudio jurídico de José Luis Meiszner apareció manchada con pintura roja -casi todo el frente-, y no es la primera vez que sucede. “Es la tercera vez que me ocurre en 30 días. No hay derecho, y es un tema muy complicado”, expresó el presidente de Quilmes en diálogo con este medio.