Alumnos y jóvenes de la Escuela Tapqui de San Francisco Solano llevan su alegría auriverde desde el taller de la institución a todo el conurbano bonaerense con la singular Murga Cachivache, cuyos integrantes tienen entre 7 y 24 años y cuyo objetivo es integrar a chicos con capacidades diferentes a que se sumen a animar fiestas barriales, deportivas y sociales, como lo hacen desde 2009. La Murga Cachivache es preparada por el profesor Ariel Sparapani y en ella participan chicos con Síndrome de Down de primero y segundo grado, así como algunos con retraso madurativo. Recientemente fueron invitados al aniversario de San Francisco Solano por otra murga local y participaron de una fiesta en el Club Leones. Algunos padres de los miembros de la murga rescataron los valores positivos que les deja la experiencia de interactuar con la sociedad a través del candombe y el baile murguero: “Mi hijo tiene 16 años y ha progresado un montón, ha evolucionado bastante y está muy distinto. Se expresa mejor y se tiene más confianza a sí mismo. Para nosotros es un logro porque el hecho de ser integrante de la murga le hace muy bien y esperemos que siga con su evolución”, contó Patricia, la mamá de un joven participante. En este contexto, varios fueron los chicos que presentaron mejorías en su conducta y en su forma de expresarse, se preocupan más por sus cosas, ponen más atención y esmero y se plantean nuevos objetivos para ayudara su vez a otros chicos. La Murga Cachivache tiene previsto presentarse la próxima semana en la Peatonal Rivadavia de Quilmes en un espectáculo gratuito y animador para toda la comunidad del distrito.