Luego de varias idas y vueltas, finalmente Quilmes tiene a su nuevo entrenador de cara a la travesía en la B Nacional. Se trata de Lucas Nardi, hombre de 36 años que tendrá su primera experiencia como conductor de un plantel profesional y confía en ser el capitán del barco del Cervecero que emprenda el camino de retorno a la máxima categoría del fútbol argentino.
El protagonista, que proviene de Estudiantes de La Plata, donde comandó la grilla de las divisiones inferiores, tuvo el visto positivo de un viejo conocido del Decano, Rodrigo Braña, algo que puso en consideración a los dirigentes para avanzar en su contratación. A su vez, un ítem clave para desencadenar su arribo radica en que el propio estandarte, entendiendo la situación económica apremiante de la institución, aún así estaba convencido de recalar en la región.
Así el panorama, se cierra el capítulo que tenía en el centro de la escena a Cristian Díaz y ahora las miradas se posan en un cordobés que se ilusiona con jerarquizar al equipo y así pegar el salto a la élite, a sabiendas de la difícil tarea que se le aproxima en la segunda división.
Trayectoria
Nardi tendrá su primer oportunidad en un elenco de mayores, aunque cuenta con pasos de relevancia en el trato con juveniles. ¿Por qué? Previo a su estadía en el Pincha en las inferiores, también dio cátedra, junto a Claudio Vivas, en la cantera de Banfield.
Hace pocas semanas estuvo a un suspiro de distancia de ser el DT en el conjunto de la capital bonaerense en reemplazo de Nelson Vivas, hoy en Defensa y Justicia. Sin embargo, una serie de mensajes vía red social, en el que expresó su descontento con Carlos Bilardo, ídolo absoluto del León, hizo que Juan Sebastián Verón, presidente de aquella institución, impulsado por los hinchas, desistiera de darle el puesto. Ahora sí, le toca ser el comandante. Y Quilmes confía en sus servicios.