La categoría visitó el fin de semana pasado el autódromo capitalino, donde el quilmeño ganó su serie y lideró durante varias vueltas la final hasta que una falla lo relegó. Buscará revancha en la próxima, con invitados.
El piloto quilmeño Lucas Panarotti volvió a tener una nueva oportunidad de ganar la competencia de la categoría Fiat 600 Light, en el autódromo de Buenos Aires y se debió conformar con el cuarto puesto en la final disputada el sábado. “En la carrera anterior venía segundo tranquilo y tuvimos la mala suerte de que una basurita que ingresó al carburador y nos relegó al puesto 13, de manera que no pudimos sumar ningún punto. Este fin de semana ganamos la serie, que resultó muy peleada con el campeón de la categoría y ya en la final, cuando me encontraba tercero, paso a la punta e ingresa el pace car, solo estaban faltando tres vueltas para finalizar. Al relanzar la competencia aparece una pequeña falla en el auto que se fue agravando hasta casi llegué a creer que no llegaría. Fue lamentable porque venía ganando cómodo por la diferencia importante que había establecido y pude arribar cuarto”, detalló Panarotti, en diálogo con este medio. “No está mal por la cantidad de puntos que pude sumar, pero son cosas que pasan y hay que aceptarlas. Por supuesto que la bronca es inevitable ya que esto no pasa por algún error cometido o sobre un auto que no está para ganar. Sólo fue por dos insignificancias que debí soportar en las dos ultimas fechas”, indicó. Le comentamos que este año en realidad sólo buscan conocer la categoría, los circuitos y hermanarse con ese auto y en este momento se encuentran dentro de los cinco primeros, situación que no está nada mal. “Sí, pienso que el líder ya lleva una buena cantidad de puntos pero no está nada dicho. La próxima será una carrera doble con los pilotos invitados, donde se ponen muchos puntos en juego. Lo importante será buscar un piloto exitoso y le propuse a mi tío Ariel, pero a él le gusta manejar autos más grandes, de manera que seguramente será Máximo Ciatti, que ya logro campeonar con ese auto que era suyo, y además es quien lo prepara actualmente”. Le recordamos que todavía faltan varias fechas para definir el campeonato y que los inconvenientes padecidos es mucho mejor que ocurran ahora y no sobre las últimas competencias, por sobre todo al encontrarse dentro de los cinco que encabezan las posiciones. Puede considerarse más que conforme habida cuenta que en este año la mira estaba puesta en capitalizar experiencia. Sobre el final agradeció a todo su grupo familiar por el apoyo que le brindan, a Máximo Ciatti e hijo por el auto que le entregan, a sus auspiciantes a su padre, Ariel y Darío por su permanente compañía.