El volante que pasó por Quilmes, El Porvenir y Talleres de Córdoba ahora es la máxima figura de Dinosaurios en el Torneo Master
Hablar de Elizardo Zacarías Machuca es hablar de una vida ligada al fútbol. Es que a sus 64 años, aquel típico diez sigue brillando dentro de la cancha como lo hacía en sus años mozos en Argentino de Quilmes, El Porvenir, Lanús y uno de los más recordados Talleres de Córdoba. Ya alejado del profesionalismo, hoy despunta el vicio para el equipo Dinosaurios, que siempre da pelea en el Torneo Master de Organización Don Bosco.

Al referirse al actual conjunto de veteranos, explicó: "Llevamos 14 años jugando y es un lujo poder seguir porque tenemos un muy buen grupo". Y se jactó de la relevancia que tomó el cuadro en el ámbito del certamen: "Los Dinosaurios se transformó en una marca porque nos nombran todos. La gente te saluda, te conoce y eso es lo bueno y lindo en el fútbol".

A pesar de que actualmente juega solamente un tiempo y se encarga de dirigir al equipo, el veterano confesó: "Me da para jugar más, pero me gusta manejar de afuera". "Siempre cargamos que me retiro yo y se retira el equipo, por eso cuando traemos jugadores pido que no traigan un diez", comentó entre risas.

Con respecto a su función, precisó: "En mi equipo hay un par de muchachos que jugaron en el Interior. Son todos de barrio, pero les puse el sello de haber tenido a César Luis Menotti, a Victorio Spinetto, Pedro Dellacha, técnicos de primer nivel. Y eso te queda. Aparte soy técnico recibido". A la vez, aclaró: "Los de potrero son más difíciles porque te cuestionan más, el profesional te cumple".

Y comentó que entre las cosas que quedan grabadas en su memoria está el cariño de los rivales. "Una vez estaba en el banco y vino un contrario y le dijo al referí que me ponga. O por una amonestación me echaron y el mismo árbitro fue a pedir para que pueda jugar el próximo partido. Son todas esas cosas lindas que te llenan de orgullo y no te las da publicidad", expresó.

Unido a Talleres

Al repasar su extensa trayectoria, el tradicional enlace reconoció que el club que más lo marcó fue Talleres de Córdoba: "Jugué en la mejor época, cuando había siete en la Selección, entre ellos José Valencia, Luis Ludueña, Daniel Willington. Estar entre ellos y ser bien considerado fue lo mejor", rememoró.

Asimismo, lamentó que su paso por el cuadro cordobés no haya sido tan exitoso por un incidente puntual: "El técnico era Rubén Bravo. Valdano siempre dijo que el secreto era encontrar a tu técnico en el fútbol y Bravo era el mío, pero se murió. Me había dicho que cuando volviéramos me cuide porque iba a jugar. Tenía que luchar porque yo suplantaba a Valencia que estaba en la Selección e incluso pude jugar con él, que fue un lujo".

A su vez, Machuca evocó otros nombres con los que le tocó compartir el verde césped: "Tuve la suerte de jugar en Lanús con los albañiles. Todos monstruos como Silva, Acosta, De Mario, Pando, Cabrero y Piazza". Del Mate se acordó de "Armani, Sandoval y Roldán, aunque ahí dure poco porque me vendieron", mientras que en su breve lapso en El Porvenir confesó que pudo jugar con Enrique Merelas, actual presidente de la institución.

Asimismo, hizo un balance de su carrera: "Por ahí no tuve prensa, pero estaba bien considerado en el ambiente. Era como esos de los teatros que actúan en los bares", concluyó el habilidoso ex futbolista.i