Pérez Marcote, además, resaltó que la madre de Walter le pidió a Taborda "en reiteradas ocasiones junto con el enfermero, Juan Carlos Insaurralde", para que asistan a su hijo.
De acuerdo a la sentencia, la doctora Taborda, "debiendo sospechar al menos un posible cuadro de mayor gravedad, omitió injustificadamente brindar a la víctima la atención adecuada, no empleando todos los medios y recursos a su alcance para obtener un rápido diagnostico".
"Esto permitió -expresó el juez- que las graves lesiones sufridas por Ratto evolucionaran libremente, privándolo de la posibilidad de alguna chance de vida que, en virtud de la hemorragia interna, desencadenó en su fallecimiento".
Pérez Marcote absolvió a Spalacino y a Steig por "no acreditarse su responsabilidad" en el hecho, pero condenó a Taborda por el delito de "homicidio culposo" a la pena de 2 años de prisión y otros 5 de inhabilitación para ejercer la medicina, por resultar "autora penalmente responsable de la muerte de Walter Ratto".
Tras la lectura de la sentencia, Graciela Ratto se paró en el medio de la sala y, desde su lugar, expresó: "Esto es lo que ve la Justicia de este país, perversa, mentirosa, corrupta e inoperante. Dios quiera que nunca tengan que pasar por la guardia de un hospital y mucho menos su hijo. Estuve 9 años esperando".
La mujer comenzó a gritar indignada, por lo que su familia y amigos de su hijo, junto a los efectivos de seguridad, debieron contenerla dentro de la sala hasta tanto se fueran los abogados defensores y amigos de los acusados que estuvieron presentes.
Desbordada por la bronca, Ratto rompió a golpes de puño y patadas dos vidrios de la puerta principal de la sede judicial que se encuentra sobre la avenida Yrigoyen, lo que le produjo cortes en su mano y pierna.