El secretario de la seccional local, Pedro Simonetti, negó la versión de la comuna sobre el inicio de las agresiones y aseguró contar “con registro fotográfico y audiovisual que será presentado ante la Justicia”.
Integrantes de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) de la provincia de Buenos Aires y miembros de partidos de izquierda realizaron ayer una multitudinaria marcha frente a la Municipalidad de Quilmes para repudiar la "represión" que sufrieron los empleados de la seccional local en la tarde del jueves.
Al respecto, el secretario de ATE Quilmes, Pedro Simonetti, precisó que en la manifestación "estuvieron compañeros de ATE a nivel provincial, integrantes de la Central de Trabajadores de Argentina (CTA) y partidos de izquierda, para repudiar la acción policial que sufrimos el jueves".
"La verdad es que fue muy importante para nosotros recibir el apoyo de todos los compañeros. Si bien podemos tener nuestras diferencias, los miembros de ATE sabemos que si tocan a uno, nos tocan a todos", describió Simonetti.
Cruce de versiones
Asimismo, el sindicalista desmintió la versión municipal que señalaba que los incidentes habían tenido su origen en la agresión "con palos, hierros, piedras y otros elementos contundentes al personal policial y a los trabajadores de seguridad ciudadana" por parte de los manifestantes.
"Es totalmente mentira la versión de la Municipalidad. Fueron los miembros de la policía bonaerense los que comenzaron con los palos y balazos de goma a agredir a los trabajadores que manifestábamos pacíficamente", recalcó.
Y en la misma línea, adelantó que los miembros de ATE tienen pruebas para reforzar su interpretación de los hechos: "Contamos con registro fotográfico y audiovisual que serán presentados ante la Justicia".
Finalmente, anticipó que "los miembros de ATE vamos a tener tres audiencias durante la semana que viene en el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires para solucionar los conflictos que tenemos".
En su defensa, la Municipalidad de Quilmes justificó el accionar de los miembros de Infantería de la provincia de Buenos Aires y acusó a los manifestantes de ATE de "romper vidrios, computadoras y muebles".
"No existe ningún conflicto laboral ni ninguna otra situación que justifique el accionar de este tipo. La actitud irresponsable, provocativa e ilegal planteada por ATE coarta la libertad de trabajo", añadió.
En cuanto a los reclamos de los miembros de ATE, subrayó que "el Municipio niega la existencia de personal despedido. A los trabajadores referidos a ATE en su reclamo, no se les renovó el contrato debido al reiterado incumplimiento de sus obligaciones como trabajadores (mal atención a los vecinos, dormir, o mirar películas en horarios de trabajo, etcétera) y a criterios inherentes al funcionamiento de las áreas en las que estaban destinados".