Al cumplirse 10 años del resonante hecho de gatillo fácil, familiares, amigos y la propia víctima pidieron
cárcel común y efectiva para el ex policía acusado de balear y dejar en una silla de ruedas a la estudiante de veterinaria
Al cumplirse 10 años del reconocido “Caso Lacorte”, la propia víctima, Carla Lacorte, encabezó una manifestación junto a familiares, allegados y acompañada por organizaciones de derechos humanos para exigir “cárcel común y efectiva para José Salmo”, el ahora ex policía bonaerense que “baleó y dejó en una silla de ruedas” a la estudiante de veterinaria en el año 2001. Previo a la movilización -que partió a las 18 desde la intersección de las calles Mitre y Brandsend, en Quilmes Este- Lacorte expresó que “mientras muchas personas del pueblo trabajador están presas sin fecha de juicio, Salmo sigue libre estando condenado”. En ese sentido, agregó :”Nosotros reclamamos que vaya preso ya y que después la Cámara de Casación ratifique la condena. La impunidad sólo genera más impunidad y avala que se repitan casos similares, como sigue sucediendo con la muerte de una persona -por lo general chicos pobres- cada 28 horas, siempre por las balas policiales”. “Gatillo fácil” Ayer se cumplieron diez años exactos de los hechos. Vale recordar que Salmo -el oficial acusado de “gatillo fácil”- fue absuelto en primera instancia en el 2004 por el Tribunal Oral 3 de Quilmes, bajo el argumento de la “legítima defensa”. Sin embargo, cinco años más tarde, y luego de innumerables movilizaciones de familiares de víctimas, organismos de derechos humanos y organizaciones obreras y estudiantiles, el fallo fue revertido por la Sala III de la Cámara de Casación y recién el año pasado el Tribunal Oral 5 de Quilmes le dictó seis años de prisión al ex policía. No obstante, a los pocos días, la Sala I de la Cámara de Apelaciones de Quilmes lo dejó libre a la espera de la confirmación de la condena por parte de la Cámara de Casación. El ex policía bonaerense José Ignacio Salmo fue condenado a prisión por balear en la espalda y dejar paralítica a la estudiante Carla Lacorte, mientras perseguía a tiros a los asaltantes de un local de comidas rápidas en el centro de Quilmes, en 2001. Según declaraciones a la justicia, el uniformado había confundido a la joven con uno de los delincuentes a los que intentaba apresar. Sin embargo, el tribunal en lo criminal de Quilmes halló culpable al ex agente de los delitos de “lesiones gravísimas agravadas por la utilización de arma de fuego”.