La sorpresa fue aún más grande cuando de las canillas de las casas comenzó a salir agua marrón y con un fuerte olor que impidió su consumo debido a que la rotura de las cloacas afectó el sistema de agua potable. Al enterarse de la contaminación, los comerciantes vieron la oportunidad y en el barrio se instalaron camiones de agua mineral que comercializan el bidón de 20 litros a un valor de 12 pesos. Si se tiene en cuenta que el complejo habitacional Juan Domingo Perón tiene 1304 departamentos que son habitados por más de 9 mil personas, se puede apreciar las dimensiones del negocio que tiene a los vecinos de rehenes y sin opción.