El brutal ataque a dos profesionales de la salud, en el Hospital Materno Infantil de San Francisco Solano, víctimas de una brutal golpiza y quemaduras superficiales, han derivado en un fuerte reclamo por parte de los trabajadores que solicitaron que se brinden las garantías necesarias para ejercer sus labores sin poner en riesgo su integridad física. Si bien es una práctica que tanto médicos como enfermeros vienen denunciando desde hace ya un tiempo, el caso ocurrido la semana pasada -que recién en las últimas horas salió a la luz- y que tuvo como protagonista a dos profesionales del nosocomio solanense, generaron que se profundice el reclamo, que reiterarán el próximo lunes 1ro. de Noviembre, ante el Ministerio de Trabajo, durante la audiencia ya acordada. “No podemos seguir así. Estamos viviendo en tiempos donde la violencia genera derecho y que pareciera que con insultos, agresiones y hasta golpes obtuvieran una atención más rápida, cuando tanto médicos como enfermeros hacen todo lo posible dentro de sus condiciones y atienden a todo aquel que se acerque a un hospital”, indicó Rubén Esquivel, secretario General de la Asociación de Médicos de la República Argentina. Desde el gremio entendieron que “se trata de una problemática más relacionada a prácticas que se están volviendo recurrentes por parte de la sociedad que por deficiencias que se le podrían adjudicar a la atención en los hospitales en particular”. En cuanto al hecho que ocurrió la semana pasada, Esquivel relató que “se desencadenó cuando una mujer mayor, que padecía taquicardia, llegó a la guardia y tras unos minutos fue atendida por una de las cuatro médicas que estaban en Guardia en ese momento. Una vez revisada, fue derivada a que se realizara algunos estudios y dejada en observación. Cuando la médica se estaba retirando, luego de cumplir con su jornada, familiares de la mujer procedieron a golpearla acusándola de mala asistencia y de no dar respuestas referentes al diagnóstico de la paciente”. “De los golpes le quebraron una costilla a la médica y cuando otro doctor quiso intervenir y separarlos también lo agredieron, arrojándole agua hirviendo de un termo. Afortunadamente, la ropa que vestía le dio cierta protección y evitó que las lesiones sean aún peor, si bien sufrió quemaduras superficiales. La médica golpeada aún continúa con licencia por las lesiones físicas y psíquicas”.

Expuestos
En este sentido, Esquivel comentó que “lamentablemente nos sentimos totalmente expuestos y se llegan a estas situaciones porque nadie atiende a nuestros pedidos. Hace un tiempo ya que insistimos con garantizar la seguridad tanto de los profesionales de la salud como de los pacientes. Estas agresiones no sólo se dan en Solano, sino también en el dispensario Don Bosco y en casi todos los centros de salud. El tema es que la cantidad de efectivos de seguridad es escasa. Pedimos ciertos medios físicos de contención como la colocación de puertas y cerraduras, porque hay cuestiones edilicias que también habría que mejorar, que ayudarían a reforzar la seguridad, pero sin embargo no fueron instaladas”. En tanto, desde la comuna se le solicitó a la policía que cumpla tareas de seguridad dentro del nosocomio, que se acerque más a la Guardia Pediátrica, ya que al presente sólo cubría el área de Guardia de Adultos. El secretario de Salud de Quilmes, Sergio Troiano, evaluó que “en los últimos años ha ido cambiando muchísimo la relación médico-paciente. En primer lugar se ha perdido ese lugar de respecto que se le daba al médico, de autoridad; y en segundo lugar nuestra sociedad está muy violenta. Lo viven los maestros, lo viven los choferes de los colectivos, lo vivimos todos al andar en la calle”.

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