Renunció a la presidencia del Cervecero para tomar un cargo en FIFA
José Luis Meiszner, dirigente de Quilmes durante 40 años, presentó la renuncia a la presidencia del club. Meiszner, que estaba de licencia y ya había confirmado que la iba a extender, decidió dar un paso al costado de forma indeclinable a la conducción del Decano del Fútbol Argentino; motivado en un nuevo cargo que ocupará en la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA). Además, la relación entre Meiszner con el otro peso pesado del Cervecero, Aníbal Fernández, estaba quebrada, cosa oficialmente nunca se reconocerá, y lógicamente habría influido. El propio Meiszner confirmó que le presentó su renuncia al actual presidente en ejercicio, Carlos Coloma. Y se debe a que luego de la Copa América ocupará el cargo de inspector de estadios FIFA; una tarea que lo llevará a estar mucho tiempo en el exterior, ya que se vienen las eliminatorias del próximo mundial. José Luis Meiszner había pedido licencia a su cargo el 10 de marzo último y el 13 de ese mes Carlos Coloma asumió la presidencia de la institución, con la vicepresidencia de Aníbal Fernández (que no podía hacerse cargo del club, por sus tiempos con la política nacional). En aquel entonces, el hombre que gobernó a Quilmes durante las últimas décadas -en algunos momentos no fue titular del club, pero siempre fue de tomar decisiones- había pedido la licencia hasta la finalización de la Copa América. Luego, se supo que se iba a extender. Pero cuando cayó la noche de ayer, José Luis Meiszner presentó su renuncia indeclinable al cargo. La relación entre José Luis y Aníbal no era buena. Incluso, el mismo entrenador Caruso Lombardi había manifestado que cuando asumió el cargo, le dijeron que esto era así. Esto dicen que también habría influido. Se fue Meiszner. Será éste el momento para que se produzca un cambio en el Quilmes Atlético Club. El momento para ponerse los pantalones y modificar la política futbolística que pregonó el Cervecero en los últimos 30 años, que solo lo condujo al famoso “suben y bajan parecen ascensor”; y lo transformó en el club que más ascendió, pero también en el que más descendió. Pablo Garnier El volante Pablo Garnier mostró su dolor por el descenso y dio su parecer sobre las culpas de este desenlace. “Es un dolor enorme. Ahora hay que fijarse quien hizo mal las cosas. A Tocalli los dirigentes le dieron el ‘ok’ de traer 24 jugadores. Quizá él podría haber salido campeón con esos jugadores y hoy sería ídolo”. Y agregó: “Los culpables somos los que estamos ahora, Caruso y el plantel de ahora, no los que ya se fueron”. Sobre el apoyo incondicional del hincha de Quilmes, Garnier señaló: “La verdad que la gente se portó muy bien. Llenaron la cancha y la verdad que se merecían un triunfo”.