Otra demostración de vigencia en el automovilismo deportivo dio el piloto de Berazategui, quien sumó un nuevo campeonato a su historial."Sinceramente ni me imaginaba llegar a concretar este éxito", reconoció.
Oscar Menacapelli demostró que sigue vigente en el automovilismo deportivo. Es que el piloto de Berazategui terminó el año de la mejor manera porque se consagró campeón en la categoría Sport 1050. "Este título resultó un sueño hecho realidad", reconoció.
Luego de un 2012 perfecto, Menacapelli dialogó con este medio y se mostró conforme por su consagración: "Me complace haber logrado el campeonato porque la categoría es muy competitiva, sinceramente ni me imaginaba llegar a concretar este éxito. Cuento con un muy buen auto pero comparativamente no disponía de la velocidad final necesaria. Sin embargo, me favoreció la lluvia y la excelente puesta a punto para piso mojado, con la que pude establecer una gran diferencia en pista algo que no logré en todo el año", reflexionó.
A su vez, el piloto de la región remarcó la ayuda que recibió de sus amigos: "Me asombró la diferencia que establecí, esto se debió a los consejos de mis mejores amigos del automovilismo. Pablo Lloveras me indicó dos o tres puntos que me llevaron a este resultado y el preparador Mario Sena y su equipo que me entregaron este auto tan equilibrado".
En este sentido, Menacapelli consideró que son "un grupo de amigos de muchos años" y destacó el trabajo que hicieron en su vehículo: "Este auto fue un tractor durante todo el año y siempre nos situamos cerca de la punta porque no se paró en ninguna carrera. No soy un buen tester y esto obliga a trabajar mucho más al equipo", explicó.
Fue así, que con el aporte grupal, el campeonato fue posible: "Lo mío es una pasión que aún a mi edad la mantengo intacta. Por eso, este título resultó un sueño hecho realidad", cerró el piloto sureño.