El piloto de Berazategui volvió a mostrar sus virtudes al volante y logró subirse una vez más al podio al finalizar una campaña. "Me siento gratificado por los resultados, aunque mi meta era ganar", sostuvo.
El piloto de Berazategui Oscar Menacapelli concluyó segundo en la temporada de la categoría Sport 1050, que el fin de semana pasado desarrolló, en el autódromo de Buenos Aires, la última fecha del campeonato.
De esta manera, el oriundo de la región no pudo repetir el título que consiguió el año anterior, aunque mostró su destreza en la pista y estuvo cerca de otra consagración. "Me siento gratificado por este logro, pero no debo negar que mi meta era ganar", indicó el protagonista.
En declaraciones a este medio, analizó su última performance: "Cuando en la curva el auto se me escapó de las manos tuve una maniobra que me salvó de pegar contra el paredón. En ese momento no sabía porqué razón sucedió, pero al llegar al tobogán se sumó un trompo". Y agregó: "Pensé que se había roto algo y así fue, una piedra rompió el radiador y el agua que caía sobre las ruedas al mojar los neumáticos lo explicaba". Problemas Esa situación lo obligó a salir del fondo de la grilla en la final. "Pese a que el auto había perdido el rendimiento del principio, debido a la alta temperatura que provocó la salida del agua, todavía se mantenía competitivo, ya que en la primera vuelta quedé quinto", sostuvo. Y remarcó: "La meta era terminar adelante de Sansoti para salir campeón, ya que al resto le llevaba muchos puntos de ventaja. Pude finalizar bastante cerca pero no se dio".
Sobre el subcampeonato, Menacapelli indicó: "Me pone contento que a mi edad son pocos los pilotos que todavía están en pista y en los últimos tiempos gané tres campeonatos y alcancé tres segundos puestos". Finalmente agradeció a su preparador Mario Sena "por la tremenda dedicación que le pone al auto".