La deserción del domingo fue la segunda en la provincia patagónica para el piloto de Bernal desde que compite en la divisional más popular, pues ya había quedado afuera en 2011, también en la octava vuelta.
La segunda fecha del Turismo Carretera en Neuquén significó un paso en falso para Mauro Giallombardo, ya que debió abandonar luego de un desarrollo de la competencia lo que vio complicado desde el inicio para manejar su Ford.

Desilusionado por la actuación en la provincia patagónica la Rana de Bernal sufrió el domingo su cuarta deserción en sus 33 carreras oficiales dentro de la divisional más popular del automovilismo nacional.

En torno al rendimiento expuesto en la pista, el piloto de la región realizó una buena largada, y hasta había avanzado tres lugares en el escalafón para evidenciar sus intenciones de pelear arriba. Sin embargo, en la octava vuelta y cuando iba a la caza de Gabriel Ponce de León, Juan Martín Trucco, Néstor Girolami y Guillermo Ortelli, la caja de su coche se rompió y con toda la impotencia del mundo se bajó de la pieza y se fue con mucha bronca.

Calentura

"Tenía una calentura bárbara. La verdad que no lo podía creer porque en la serie hice un buen papel, me ubiqué entre los primeros, clasifiqué décimo, pero los fierros tienen estas cosas, cuando se rompen te dejan de a pie", señaló el protagonista. Y agregó, en diálogo con este medio: "Me fui enseguida porque venía muy bien, pero justo me tenía que pasar esto. Ahora voy a trabajar a pleno para la carrera que tenemos en 20 días en Junín".

Vale destacar que el circuito de Neuquén es un dolor de cabeza para Giallombardo, ya que en ese mismo trazado había abandonado en 2011 por un incidente con Tomás Urretavizcaya, y casualmente en el octavo giro.