Un sabor agridulce dejó la derrota ante el Pincha en Quilmes porque la mejoría no alcanzó y se quedó "con las manos vacías" en el Unico. "Queremos que ya sea el otro fin de semana para revertir esto", señaló el volante Pablo Garnier.
La derrota ante Estudiantes dolió en el mundo Quilmes por no poder cosechar alguna unidad en el estreno de Blas Giunta en la conducción técnica. Ocurre que la imagen que dejó el Cervecero en la segunda etapa no se condice con el resultado final y quedó el sabor amargo por no poder sumar al menos un punto. Además, el equipo sigue pagando caro la falta de contundencia frente al arco rival, algo que el lunes tuvo como máxima expresión el penal desperdiciado por Miguel Caneo en el primer tiempo.

Como uno de los jugadores experimentados del plantel, Pablo Garnier puso la cara y se refirió a la caída cosechada en el Estadio Único de La Plata. Fue en términos agridulces, ya que destacó algunas facetas del juego, pero no quedó conforme con el resultado: "Nos fuimos tristes, pero tranquilos porque se dejó todo. Se corrió mucho y yo pienso que la actitud es lo más importante", aseguró.

Asimismo, fue claro al analizar: "El gol de ellos llegó en nuestro mejor momento". Y detalló que el Pincha "juega bien, pero resolvió el partido con una jugada". El volante opinó también que los de Pellegrino abrieron el marcador gracias a una acción de mérito propio. "Consiguen la ventaja en el segundo tiempo con una jugada que (Franco) Jara hizo muy bien y la terminó todavía mejor el Patito (Rodríguez)", precisó.

En tanto, el jujeño consideró que hacia el final del encuentro tuvieron chances de conseguir la igualdad: "Fuimos a buscar el empate y casi se nos da con una mía, pero no se pudo". Al mismo tiempo, admitió que por ese motivo quedaron descompensados en defensa. "A lo último estábamos medio regalados, pero casi lo empatamos. Igualmente ellos nos podrían haber hecho otro", señaló el mediocampista.

Por otra parte, Droopy apuntó a las incidencias del cotejo y se lamentó por el disparo desde los doce tiros malogrado por Caneo y la pronta salida de Carli: "Creo que si metíamos el penal iba a ser distinto el juego. También se nos lesiona Joel al principio. Son cosas que influyen", comentó.

Dar vuelta la página

Garnier resaltó que le queda fastidio por el transcurso de las acciones, pero pidió ya pensar en el compromiso del domingo ante Vélez. "Es bronca porque perdimos y no nos llevamos nada, algo que debería haber pasado por cómo se dio el partido", indicó, a la vez que confió: "Queremos que ya sea el otro fin de semana para revertir esto".

Por último, sobre la intención y la impronta que intenta darle Giunta al equipo, subrayó: "En lo personal y en lo grupal, corrimos un montón e hicimos lo que nos dijo el técnico. Creo que vamos por el buen camino y la actitud no se negocia. Hay que seguir laburando", cerró el volante, quien espera tener revancha en la visita al Fortín.