La gran circulación vehicular que se registra sobre ambas las convierte en arterias claves. A pesar de su relevancia, las autoridades no activan la puesta en valor de las mismas, ya que las inversiones necesarias están suspendidas.
Una de los sectores en los que más trastornos se registran es sobre Mosconi y Craviotto. Allí hay dos pozos de gran tamaño que representan un gran peligro para los conductores, porque deben realizar maniobras bruscas para esquivarlos y se cruzan de carril, lo que aumenta la probabilidad de accidentes.
Cuando comenzaron las tareas para mejorar el pésimo estado del asfalto de Mosconi, -inesperadamente- tras el fresado de la calzada se suspendió la actividad, motivo por el que quedó la traza en peores condiciones que antes. Las grietas en la calzada complican la circulación, ya hay desniveles que se combinan con pozos y es demasiado complicado poder avanzar.
En ese contexto, los vecinos se encargan de señalizar las "zonas de peligro" y rellenan los pozos con neumáticos viejos, ramas y hasta tachos metálicos para advertir a los automovilistas.
"Bombardeada"
"Parece bombardeada", es la frase que utiliza un vecino de Quilmes para describir el estado en el que se encuentra Camino General Belgrano. "Ya es hora de arreglarla bien y de una vez por todas, es una vergüenza. No hay pozos, ya son cráteres", manifestó indignado el hombre. Según explicó, a la altura de la calle 822 "es imposible transitar", a tal punto que "los colectivos no pasan más" por ese sector y se desvían utilizando vías alternativas. "Como puede ser que una avenida tan importante en Quilmes esté en tan malas condiciones. Camino General Belgrano es una vergüenza quilmeña", remarcó el vecino.
El retrato más fiel de esta grave situación se encuentran en la unión de las dos arterias. El cruce de Camino y Mosconi luce destruido y quienes manejan los vehículos se ven obligados a frenar prácticamente a cero para no sufrir roturas mecánicas.