Luego del reencuentro con su mamá, la joven discapacitada se quebró en llanto y contó los tormentos que tuvo que sufrir.
Tras la importante mediatización que cobró el caso del la madre coraje de Florencio Varela, se conocieron nuevos detalles de los tormentos que sufrió Karen Tobares, la joven discapacitada que fue rescatada por su mamá de las garras de una red de trata de personas.

El Quilmeño volvió a dialogar con Luisa López, quien relató las torturas físicas y psicológicas que padeció su hija durante los casi dos meses que estuvo en cautiverio.

"Estábamos sentados en la mesa y ella se quebró. Empezó a llorar desconsoladamente. Le pedí que me contara lo que le pasaba y ahí me dijo todo: que fue abusada sexualmente por el hermano del secuestrador, que le pegaban piñas en la espalda, que la agredían verbalmente e insultaban todo el día", describió.

Asimismo, la valiente mujer solicitó ayuda a la Municipalidad de Florencio Varela, ya que "Karen necesita contención". "Ella seguía un tratamiento psiquiátrico con un médico muy bueno, pero ahora no le puedo pagar más la consulta. Es fundamental que reciba apoyo por todo lo que vivió", enfatizó López.

Final feliz

Ayer, tras la publicación en Diario Popular, los principales medios del país se hicieron eco de la historia de esta madre coraje, quien se cargó al hombro la investigación por el secuestro de su hija y aportó datos clave a la justicia para poder reencontrarse con ella.

Karen -que tiene 18 años y padece un retraso madurativo- había sido raptada el 29 de junio pasado por un peligroso delincuente del barrio, que la conocía previamente y se aprovechó de su inocencia.

En ese contexto, los familiares de la joven continúan aguardando que la Justicia cambie la carátula de la causa judicial, para que comience la búsqueda del delincuente que la raptó para prostituirla.