A raíz de las fuertes quejas de los vecinos de Solano, trabajadores de la empresa concesionaria se acercaron a la zona con intenciones de reanudar las tareas de asfalto. Sin embargo, temen que otra vez caiga en el olvido.
Por la desidia del Municipio de Quilmes, los vecinos del barrio Los Eucaliptos -de San Francisco Solano- padecieron por más de 14 meses innumerables problemas, que se generaron por una obra de asfaltos que fue abandonada al poco tiempo de su inicio, en el radio comprendido por Donato Alvarez y 831 bis, en dirección a la calle 895.
A raíz de las ruidosas protestas que protagonizaron los damnificados, que en las últimas horas incluyó un piquete con corte total en la avenida recientemente mencionada, la empresa concesionada reanudó ayer los trabajos. Sin embargo, temen que la Comuna haya activado la obra “para salir del apuro” y que, nuevamente, quede todo sin terminar.
“El corte que hicimos en Donato Alvarez atrajo a los medios de comunicación, porque realmente esto es un desastre. Inmediatamente después, la municipalidad ordenó que se restablezca la obra. Espero que ahora si la terminen y no sea algo pasajero”, afirmó Mirta Pérez.
“Las calles -continuó la vecina- hoy en día permanecen intransitables. Hace un año y dos meses hicieron los cordones y después desaparecieron. En la 897 y la 831 Bis, por ejemplo, habían hecho un pozo con las máquinas y se formó una laguna apestosa. Se llenó el barrio de mosquitos y sapos. Ayer (por el jueves), como sabían que estaban las cámaras, mandaron un camión y la taparon con tierra. Fue peor, porque la laguna se transformó en un pantano”, describió.
Sin recolección y sin luminarias
Debido a la imposibilidad de transitar por la zona, los vecinos de Los Eucaliptos conviven con mugre, ya que no está funcionando el servicio de recolección porque los camiones de basura no se pueden meter en las calles
"Los recolectores no se toman la molestia de pasar por la zona. Es evidente que con los camiones no pueden pasar, pero lo podrían hacer caminando. Hace un mes y medio que no levantan las bolsas; el olor y la mugre son insportables", manifestó Pérez
Para colmo ninguna de las calles tiene iluminación pública. "Todas las luminarias públicas están rotas y no las cambian. No sólo es una mugre, además de una boca de lobo", sostuvo la mujer, y, luego, agregó: "Ya estamos cansados de llamar a la delegación municipal para que nos den un número de reclamos que no sirve para nada"
En tanto, los vecinos de Solano suspendieron el piquete de ayer, cuando observaron que la obra volvió a la marca.