El cambio de año genera una renovación en las esperanzas del Cervecero. Si bien el final del 2012 no fue el mejor porque Quilmes terminó con un flojo promedio y en zona de descenso, el regreso a los trabajos del plantel profesional permite ilusionarse con una remontada que permita continuar en la máxima categoría del fútbol argentino. Por eso, Omar De Felippe en los primeros días de la pretemporada se encargó de bajar un mensaje alentador para que sus jugadores se motiven.
"Nosotros estamos con mucha confianza. Creo que los jugadores están motivados ya con el solo motivo de defender los colores de Quilmes, con hacer lo que les gusta y que es algo por lo que han luchado toda su vida", manifestó el entrenador del Decano.
A su vez, De Felippe reconoció que con la vuelta a las prácticas empieza un desafío complicado para su equipo: "Llegó el momento de volver al trabajo después de un mes de descanso y acá estamos, contentos porque esto es lo que nos gusta y con el desafío de empezar un trabajo duro. Ojalá que nos dé los réditos que pensamos a lo largo de este Torneo Final".
En este sentido, el técnico hizo una evaluación de cómo vio a los jugadores en estos primeros días de pretemporada: "Es lindo que estén todos bien y preparados para trabajar, como hemos hablado el último día. Están mentalizados en que tenemos que mejorar bastante".
El deseo del técnico de comenzar el 2013 con los dos refuerzos dentro del plantel no se pudo cumplir. Es que las distintas negociaciones que inició la directiva del Cervecero no llegaron a buen puerto y todavía buscan el mediocampista ofensivo y el delantero que De Felippe pretende.
"Todavía no hemos podido sumar refuerzos, pero confiamos en que van a llegar. Nosotros, que estamos en esto, sabemos cómo se mueve el mercado, sobre todo en nuestra situación. Los equipos que incorporaron no fueron muchos y son los que salen a mover el mercado con una economía distinta. Así que hay que tener confianza y esperar", reflexionó, otra vez positivo, el entrenador.
Además, el entrenador del Decano señaló la obligación que tiene los jugadores y el cuerpo técnico de sacar adelante la complicada situación que vive Quilmes: "Los primeros que queremos ganar y estar lo más arriba posible somos los que trabajamos de esto. No es que acá las cosas nos pasan y si nos va mal es lo mismo. Así que tratamos de contener la ansiedad y confiar en el trabajo, que es lo único que nos va a llevar a ser mejores".