Este año, participan entre 250 y 300 infantes, y se desarrolla hasta la última semana de febrero, de lunes a viernes, con el lema "Es preciso, hermanos, que trabajemos unidos para abrirnos camino".
En diálogo con El Quilmeño, Alfredo Leiva, vecino cuya familia participa de esta campaña solidaria, comentó que esta iniciativa se desarrolla "desde hace años y que por suerte tiene un gran impacto en los chicos".
Además, Alfredo profundizó esa postura al señalar que "por una semana, disfrutan de actividades recreativas y deportivas, como por ejemplo el fútbol, de manera libre y gratuita".
En tanto, luego brindó un detalle que estremece al corazón: "Durante esta semana, los chicos tienen acceso a las cuatro comidas que son vitales para el desarrollo de la salud. Eso es algo que los pone muy contentos, dado que en sus hogares, en determinados casos, apenas les alcanza para una".
"Son niños que están en extrema vulnerabilidad. Ellos viven, en algunos casos, en hogares donde, además de faltarle la comida, les falta cariño y educación, ya que están en contacto con la violencia doméstica", describió.
Consultado el origen de los niños participantes, Alfredo contó que "provienen del barrio La Carolina de la localidad varelense de Ingeniero Allan, de San Francisco Solano, partido de Quilmes y del barrio berazateguense de Santa María".
Allí, los organizadores, que provienen de las Iglesias San Francisco y Del Valle de Varela, y que cuentan con el aval del Obispado de Quilmes, pasan casa por casa para preguntar quién quiere vivir la experiencia de vacacionar en la Casa del Cura Brochero.
"En este año, participan entre 250 y 300 chicos y terminará a fines de febrero", agregó Alfredo Leiva en diálogo con El Quilmeño.
Dibujar una sonrisa
En otro orden, destacó que para los organizadores de estas vacaciones es una caricia al alma "ver a los chicos divertirse. No sabés como te agradecen. La verdad es que movilizan a seguir con esto".
Finalmente, contó que organizan otros encuentros solidarios a lo largo del año, como por ejemplo, "celebrar la Navidad en estos barrios, donde un voluntario se disfraza de Papá Noel y sale a repartir regalos casa por casa".