El ataque a escuelas se reproduce en el distrito quilmeño y en esta oportunidad fueron la Primaria 62, de Bernal Oeste, y la Escuela Nº 80, de San Francisco Solano, las víctimas de dos robos y actos vandálicos. En el caso de la Escuela Nº 62, ubicada en La Rioja 1637 de Bernal Oeste, se trató del segundo asalto que padece en el plazo de quince días. La comunidad educativa viene sosteniendo un reclamo de presencia policial y de cuidados que eviten los hechos delictivos, pero hasta el momento sin respuestas satisfactorias por parte de las autoridades. Según denunciaron, los atacantes suelen treparse por un árbol que se encuentra en el frente del establecimiento y que les posibilita traspasar los muros e ingresar a la escuela. Durante el 2010, varias fueron las oportunidades en la que los intrusos cruzaban el patio e ingresaban al edificio, llevándose objetos de distinto valor. En un lapso de quince días, la escuela de Bernal Oeste sufrió dos robos. En el último ataque, los ladrones se llevaron el equipo de música con el que contaban para realizar los actos escolares. La indignación e impotencia es compartida tanto por padres, docentes y alumnos que demandan que de forma urgente “hagan una poda” que les dificulte el ingreso a los asaltantes a la escuela, además de reclamar “más patrullaje, policía que se preocupe por custodiar la escuela”. “Nunca nos han devuelto nada”, destacaron trabajadores de la escuela y aseguraron que “el barrio cada vez se está poniendo más inseguro, con robos violentos y lamentamos que las autoridades no se hagan eco del pedido que venimos realizando desde los distintos sectores”. Atrapados con las ollas Por otra parte, la Escuela 80 de San Francisco Solano, de 893 y 829, también fue víctima de ataques por parte de dos menores que fueron detenidos cuando intentaban escapar con ollas robadas del colegio. Se trata del tercer robo que sufre el establecimiento. Los menores fueron descubiertos cuando escapaban con ollas del comedor, quienes también lograron llevarse el microondas y otros elementos esenciales para el funcionamiento de la cocina. Si bien la escuela cuenta con un sistema de alarmas, el mismo no funciona. De acuerdo a lo indicado por la vicedirectora del establecimiento, María de las Mercedes López, “hubo rotura de vidrios y forcejeo de puertas”. El hecho fue alertado por las alarmas colocadas en el Centro de Educación Física 95, que se encuentra al lado de la institución. Al advertir la presencia policial, los jóvenes escaparon en distintas direcciones, pero fueron interceptados dos de ellos y se les logró secuestrar varias ollas de aluminio, coladores, una pava y un alargue que llevaban. Personal de la Seccional Cuarta de Quilmes indicó que los menores habían violentado el acceso a la cocina de la escuela y que sustrajeron varios elementos, alguno de ellos recuperados aunque no se han hallado el microondas, un matafuegos y los artículos de limpieza que se llevaron otros delincuentes que habrían participado en el hecho.