Está en la calle Laguarda al 1600, en el barrio El Refugio, de Ezpeleta. Vecinos de la zona le adjudican casos de ACV.
Vecinos del barrio El Refugio, de Ezpeleta, exigen el traslado de una subestación eléctrica ubicada en la calle Laguarda al 1600, ya que aseguran que la radiación que emana es la causa por la que varias personas sufrieron accidentes cerebro vasculares (ACV) y otras enfermedades raras.
La abogada Alicia Avalos -en representación de los habitantes de la zona- se propuso realizar un relevamiento casa por casa, dentro del radio de alcance de dicha central transportadora de energía, que se encuentra a sólo diez cuadras de la polémica subestación Sobral. El objetivo de la mujer es demostrar la peligrosidad a la que exponen a los propietarios que viven en un perímetro de 500 metros del lugar.
La doctora Avalos habla con conocimiento de causa. Sus abuelos, padres y tíos llegaron a Ezpeleta hace 60 años y las generaciones sucesivas también se asentaron allí. Según cuenta a El Quilmeño, no hubo complicaciones de salud en su entorno familiar hasta mediados de la década del 90, cuando instalaron la planta transportadora de electricidad en la calle Laguarda. "Desde ese año hasta la fecha, fallecieron ocho familiares afectados por múltiples enfermedades, algunas desconocidas", afirma. Pero no sólo tiene en cuenta lo que ocurrió con sus allegados. "La mayoría de los vecinos sufren ACV y no son ancianos, tienen entre los 40 y 60 años", agregó.
En este sentido, la abogada reclamó que la cuestionada estación de la empresa EDESUR sea trasladada para evitar que más personas sigan muriendo. "Está ubicada alrededor de casas de familia. Pedimos que la ubiquen al costado de la autopista, a sólo 10 cuadras de aquí, donde no hay riesgo", remarcó.
Audiencia Asimismo, la letrada quiere participar en la audiencia pública que se llevará a cabo este viernes, en la que intentarán debatir la instalación de una subestación eléctrica en Quilmes Oeste, que será utilizada para la electrificación del ramal Plaza Constitución-La Plata, del Ferrocarril Roca.
Sin embargo, la mujer no pudo acreditarse para la misma y denuncia que la reunión "no fue debidamente informada". "No tuvo la difusión adecuada y encima la inscripción era en La Plata, para que la gente no pueda anotarse", se quejó.
La abogada se sumó a una larga lista de dirigentes políticos, vecinos y ambientalistas que se oponen a esta iniciativa.