El domingo pasado en el autódromo Roberto José Mouras de La Plata, los Fiat 600 Lanús dieron cumplimiento a la quinta fecha de su campeonato y en la oportunidad lograron meritoria labor dos pilotos del equipo Testa: Leo Gil, de Burzaco, ganó su serie y resultó cuarto en la final mientras que Hernán García Cabral, de Quilmes, fue sexto en su serie y décimo en la final. En la entrevista que mantuvimos con el piloto quilmeño, así se manifestó: “Para mí, ésta es la tercera carrera que corro este año, ya que tuve que parar en dos por problemas de motor. Volví feliz mente con buenos resultados. El sábado estuve algo complicado por una falla en el motor, en la que trabajó Pedro Gil, que es nuestro motorista y el domingo anduvimos muy bien, incluso en la final estuve un momento sexto y el motor comenzó a mermar un poco tal vez se fue en un algo de punto, quedé octavo, y seguramente en un momento perdí un poco de concentración y se me puso el auto de costado, lo tuve que pelear hasta que lo saqué, pero me costó perder dos puestos”. “De todas maneras quedé muy conforme. También la categoría está trabajando muy bien, a partir de esta carrera hacen subir al podio a los diez primeros y también para los que se presenten a las reuniones previas, realizan sorteos muy interesantes. Seguramente para la próxima que se correrá en el Gálvez vamos a contar con un parque de autos muy importante que superará a los 23 que se presentaron en esta última que es una cifra ya para tener en cuanta”, consideró García Cabral. Sobre el equipo, el quilmeño indicó: “Pedro Gil me está terminando un nuevo motor, Leo Gil es el encargado de los chasis y su trabajo me permite doblar a fondo. Es realmente maravilloso las bondades de prestación que tiene el auto, aún con el motor de prueba que corrí. Es más, se encuentra como piloto cuarto en el campeonato y con todas las ganas de lograr este año el título”. Sin dudas, ésta es una de las tantas exitosas familias fierreras de nuestra zona Sur, en este caso el padre motorista, su hijo Leo chasista y piloto y su hermano Luciano piloto en los Fiat Uno. Sobre el final agradeció al equipo por su trabajo y por haber confiado en él, a todos los que se encuentran apoyando ya los respectivos grupos familiares, a quienes les quitan tantas horas de dedicación para poder tener continuidad en esta tremenda pasión.