La discusión acerca del proyecto sobre matrimonio igualitario generó una polémica entre los miembros de la Diócesis de Quilmes ya que mientras el Obispo Luis Stockler apoya y convoca a la marcha “en defensa del matrimonio entre el varón y la mujer” que se realizará el próximo martes en la Plaza del Congreso de la Nación, curas quilmeños expresaron su acuerdo con el matrimonio entre personas del mismo sexo y cuestionaron el clima de “intolerancia y miedo a la libertad”. El proyecto, que fue aprobado por la Cámara de Diputados, será tratado el próximo 14 en el Senado de la Nación. La Comisión de Legislación General le dio dictamen de mayoría, con nueve votos, al rechazo a la iniciativa, mientras que el respaldo quedó en minoría. En este marco, algunas organizaciones religiosas y sectores políticos de la oposición convocaron a una marcha en contra del matrimonio igualitario. En Quilmes, la comisión del Departamento de Laicos de la Conferencia Episcopal Argentina, conjuntamente con otras organizaciones laicales y credos, invitó a participar de la marcha “en defensa del matrimonio entre el varón y la mujer”. En un comunicado, el Obispado quilmeño indicó que “esta iniciativa cuenta con el especial apoyo de monseñor Luis Stockler”. “En su homilía del domingo 27 de junio- continúa el comunicado- expresó: “Lo que nosotros estamos presenciando en los últimos tiempos en nuestro parlamento, reclama la presencia de cristianos que decididamente protejan el matrimonio y la familia, y se opongan decididamente a la tergiversación de las pautas naturales y culturales que deben orientar la identificación sexual de nuestros niños y jóvenes”. Asimismo, el obispo manifestó su apoyo a la iniciativa “decididamente” y por ello convoca “al pueblo cristiano a la Plaza de los Congresos en Buenos Aires, conjuntamente con otras organizaciones laicales y credos, bajo el lema “Queremos mamá y papá para nuestros hijos”, para que los legisladores “escuchen también su voz” antes de la votación del Proyecto de Ley. “Intolerancia” En tanto, curas quilmeños -que no quisieron identificarse- emitieron una contundente carta cuestionando el clima de “intolerancia, el miedo a la libertad”. Allí expresaron que “ante el surgimiento de temas conflictivos en la sociedad, en medio de los debates, vemos que con mucha frecuencia las voces que se atribuyen a “la Iglesia” aparecen del lado de los que se niegan a “lo nuevo”, los que tienen miedo a la libertad, los que quieren que nada cambie”. “Es cierto que con mucha frecuencia hay quienes quieren mostrar la “peor cara” de la Iglesia; es cierto que no siempre “lo nuevo” es “lo mejor”, y que caminar caminos de libertad supone andar rumbos que a su vez nos hagan libres. Por eso, como miembros activos y plenos de la Iglesia, un grupo de curas de la diócesis de Quilmes quisiéramos formularnos algunas preguntas. No pretendemos tener todas las respuestas, pero sí creemos que interrogarnos nos ayuda a pensar con libertad y con paz”, indicaron. En ese contexto, plantearon que si es posible en un clima de actitudes “verdaderamente dignas de las peores Cruzadas”, seguir afirmando que “la homosexualidad es una “enfermedad””, y que “desde una comprensión prejuiciosa de la misma, “se puede” condenar tal identidad y sus eventuales derechos civiles”.