Miembros del bloque oficialista del Concejo Deliberante debieron apoyar el proyecto presentado por el edil opositor Mario
Sahagún, para que se realice un informe sobre las unidades de monitoreo
del distrito.
El asesinato de Matías Blanco, el joven que murió de un disparo en la cabeza durante un intento de asalto en Quilmes Oeste, reavivó la polémica por el mal funcionamiento de las cámaras de seguridad del distrito, ya que la víctima fatal fue baleada en Laprida y 381 donde, precisamente, hay dos cámaras que no funcionaban al momento del crimen.
La conmoción que generó el brutal hecho impactó de lleno al bloque oficialista del Concejo Deliberante de Quilmes, ya que sus miembros se vieron obligados a apoyar el proyecto presentando por el edil opositor Mario Sahagún, para que se realice un informe sobre el funcionamiento de las unidades de monitoreo del Sistema de Seguridad Ciudadana.
Semanas atrás, tras la muerte de Brian Garberoglio, la oposición presentó en el recinto un pedido similar al recientemente aprobado, pero en esa oportunidad la iniciativa no recibió el visto bueno de los concejales que representan al intendente Francisco Gutiérrez. Garberoglio fue asesinado a la salida del boliche Punto Límite en Quilmes Oeste, donde también había una cámara que no funcionaba.
Las declaraciones del presidente del Cuerpo, José Migliaccio, no pasaron desapercibidas. Durante la última sesión legislativa, afirmó no estar "convencido" que se hubiera evitado la tragedia de Blanco, pero reconoció que "se podrían aportar algunas pruebas que permitan conocer mejor como sucedieron los hechos".
A partir del la aprobación del proyecto presentado por Sahagún, el municipio de Quilmes deberá presentar un informe que responda una serie de interrogantes planteados en relación al sistema de cámaras. Al respecto, el promotor de esta iniciativa dijo: "El servicio es totalmente deficiente en Quilmes; hay cámaras que funcionan mal o no funcionan. No se entiende esta situación cuando el Ejecutivo gastó gran cantidad de dinero para este sector".
Asimismo, Sahagún explicó que "necesitamos saber cuántas cámaras hay y cuántas funcionan, para poder impulsar un cambio en pos de mejorar el sistema y que éste se transforme en una verdadera herramienta para combatir la inseguridad".
El edil, por último, arguyó: "Las falencias de todo el sistema de seguridad son muy grandes; no sólo de las cámaras sino también de los patrulleros. Ya es el segundo ilícito en el que se registró que las cámaras no funcionan, por eso sospechamos que hay una gran cantidad que no está operando", añadió