Las paredes y techos tienen grietas, los baños no se pueden utilizar y el aumento de nivel de las napas amenaza con derrumbar las aulas y provocó ondulaciones en el patio. Madres advierten que es un serio peligro para los chicos.
Una anómala situación padecen los alumnos de la Escuela Primaria 15 de Bernal Oeste, ya que las paredes y techos del establecimiento están agrietadas, el patio presenta visibles ondulaciones, los baños no se pueden prácticamente utilizar y el crecimiento del nivel de las napas freáticas amenaza con que las aulas se derrumben. Ello hace que las clases casi ni se puedan brindar por parte de los docentes. Allí concurren casi 300 niños en el nivel primario, otros 100 del nivel secundario y también funciona “de prestado” un jardín de infantes. La mayoría de los alumnos son de zonas carenciadas o humildes de esa zona bernalense, pertenecientes a los barrios San Sebastián I y II, y al cercano asentamiento de los piletones de la ex planta frigorífica de Finexcor. Representantes de la comunidad educativa, especialmente madres de los alumnos que asisten al colegio 15, señalaron que los inconvenientes son de antigua data y que las deficiencias que existen en el colegio “constituyen un serio peligro para los chicos”.
Avance de las napas Puntualizaron que la escuela fue construida en las cercanías de un arroyo y que en el lugar “es constante el avance de las napas” lo que agrava la situación, porque “dicen que por ello es imposible arreglar las deficiencias” que se observan en ese centro educativo. Las madres de los estudiantes recordaron que antiguamente, ante el problema de las napas que afectaron a los sanitarios del establecimiento, debieron colocarse baños químicos como solución precaria. Tras ello, el edificio estuvo “en obra” casi dos años, pero la situación no ha mejorado, indicaron las vecinas. Además de las grietas que se observan en las paredes de los salones del colegio, padecen “últimamente en el patio del mismo que el piso está ondulado” y por ende no se pueden realizar allí las clases previstas de educación física al aire libre, situación que se agravó en los últimos dos meses “porque el piso se hunde”, dijeron.
Sin soluciones Manifestaron las madres de los alumnos que reclamaron por los inconvenientes ante las autoridades educativas correspondientes, pero sin encontrar solución hasta ahora a esos problemas. “Toman nota de los reclamos, donde pedimos que se reparen techos y paredes, y dicen que van a intervenir. pero no pasa nada”, acotaron. Indicaron que frente al colegio hay un predio, con salón, destinado al jardín de infantes citado, y que “la solución sería trasladar allí al colegio para que funcione, pero no lo trasladan y no sabemos cuáles son las razones”, dijeron.