El barrio El Jalón de Quilmes Oeste es otra vez noticia -lamentablemente- por un hecho relacionado con la inseguridad. Dos supuestos delincuentes frenaron con un auto en medio de la calle Nicaragua, entre Casares y Ricardo Rojas, y lo incendiaron ante la mirada de los vecinos que en ese momento estaban allí. Luego huyeron con destino incierto.
Este hecho, que se enmarca en una serie siniestros de las mismas características en la zona, conmociona a todos los vecinos porque, según consideraron, nadie acudió ante los llamados de auxilio.
En diálogo con este medio, la vecina Alicia aseguró: "Estuvimos aterrados hasta que sólo, después de un par de horas, se apagó el auto; llamamos a los bomberos y ni siquiera vinieron. Tampoco pasó la Policía. Tuvimos mucha suerte porque no explotó el tanque de gas que tenía, si estallaba se iban a destruir todos los vidrios de mi casa y la de mis vecinos", remarcó.
Asimismo, la mujer sostuvo que "al barrio no se meten los bomberos por la mala fama que tenemos". "Hay gente trabajadora que por culpa de los delincuentes cae dentro de una misma bolsa", consideró. "Como no venía nadie -agregó luego- algunos quisieron apagar el auto con baldes de agua, pero nadie se podía acercar por miedo a que explote todo".
Ante los llamados de los vecinos, no acudieron los bomberos y la policía. Luego, cuando se comunicaron con la delegación municipal para que retiren el esqueleto del coche, la respuesta fue la misma.
Fueron los feriantes de la calle Rojas y Nicaragua que lograron moverlo un poco, ya que no podían montar los puestos. "Los de la feria lo ataron a una camioneta y lo corrieron para poder trabajar", manifestó Alicia, quien añadió: "Ahora lo están llenando de bolsas de basura".
De acuerdo al relato de quienes viven en El Jalón, no se trata de un hecho aislado, ya que en la zona "es habitual que prendan coches".
Antes, la calle Cuba era la elegida para cometer esta práctica ilegal, siempre en inmediaciones de la plaza que está en el vecindario. Sin embargo, este nuevo hecho encendió la alarma porque temen que ahora incendien los vehículos frente a las casas, lo que representa un grave peligro para los vecinos.