El capitán de Quilmes, Rodrigo Braña, ensayó junto a sus compañeros en el anexo del estadio Centenario y mira de reojo el compromiso del sábado con Belgrano, mientras que el arquero Silvio Dulcich padece un desgarro y estará un mes fuera de las canchas.
Ausencias y presencias de renombre en el entrenamiento de hoy que se desarrolló en el Estadio Centenario. Mientras el plantel de Quilmes contó con la participación del mediocampista Rodrigo Braña, ya a la par de sus compañeros luego de la extensa recuperación y con la mente puesta en el cruce del próximo fin de semana contra Belgrano, el que no apareció en escena fue el arquero Silvio Dulcich, a quien le confirmaron que padece un desgarro y tendrá para un mes fuera de las canchas.
Con ese panorama, los conducidos por Pablo Quattrocchi afrontaron un ensayo táctico, con la premisa de corregir errores rumbo al compromiso con el Pirata, al que visitará el sábado, en el marco de la onceava jornada del Torneo de Transición.
En ese interín estuvo el Chapu. El capitán del Cervecero mostró firmes mejoras del problema físico que lo mantiene alejado del terreno desde la segunda fecha cuando el Decano empató con Godoy Cruz 2 a 2, y la pauta indica que podría dar el presente en la provincia mediterránea.
Otra es la historia para el portero. El experimentado guardavalla tuvo inconvenientes en el cotejo con Newell's, salió de forma anticipada en el complemento, y ayer se confirmó que sufre un desgarro en el recto anterior izquierdo, algo que lo dejará sin fútbol un largo lapso.
Práctica
En cuanto a la actividad, en el Anexo se hicieron movimientos sincronizados de ataque en toda la cancha con los jugadores ubicados por posición. Allí, hacia los dos arcos, se realizaban toques de pelota, rotación, centros y definición en las áreas.
A continuación se hicieron partidos en espacios reducidos en tres cuadrados sin portería, donde se enfrentaron seis equipos de cuatro jugadores cada uno. Allí saltó Braña, quien posibilitó un cierto rodaje.
Finalmente se hizo una tarea técnico-táctica, de definición con superioridad e inferioridad numérica, en la que atacaban seis estandartes (Arnaldo González, Franco Cáseres, Lucas Passerini, Sergio Hipperdinger, Diego Diellos y Flavio Ciampichetti), y defendían el arquero, una línea de cuatro defensores y un volante central, tanto de titulares como de suplentes. Los principales fueron Walter Benítez; Adrián Scifo, Alan Alegre, Brian Cucco y Lucas Suárez; y Braña. Los suplentes, Gonzalo Acevedo; Jorge Serrano, Damián Leyes, Santiago Martínez y Federico Fioramonti; y Matías Morales.