Los vecinos del barrio La Resistencia, en Ezpeleta Oeste, han reiterado sus quejas y reclamos porque la zona donde habitan está desbordada de residuos
Los vecinos del barrio La Resistencia, en Ezpeleta Oeste, han reiterado sus quejas y reclamos porque la zona donde habitan está desbordada de residuos y padecen a diario un fuerte olor a podrido que emana de la basura, como consecuencia de que no se efectúa en el lugar la recolección de la misma.
El populoso barrio La Resistencia es habitado por casi 700 familias y se originó hace más de una decena de años. Está enclavado a la vera de la avenida Dardo Rocha o La Plata, más conocido como Acceso Sudeste, entre las avenidas República de Francia y Florencio Varela, esta última límite con Berazategui, y cerca de Villa Augusta.
Enfrente, separada por la transitada arteria, se sitúa la barriada conocida como La Esperanza.
Los habitantes del lugar expresaron a este medio que en la avenida “hay tirados perros muertos, ramas, residuos domiciliarios y todo tipo de basura” de donde se desprende un fétido olor a podrido que agobia a todos los humildes frentistas.
Explicaron que ‘hay contenedores de basura sobre la avenida que están desbordados” y “algunos inadaptados arrojan los residuos a la vera del camino, especialmente comerciantes de frutas, verduras y hortalizas” que hacen sus compras mayoristas en el mercado de abasto concentrador cercano.
El vecino Fabián Fretes puntualizó que “el inconveniente se agravó porque últimamente carecemos del servicio de recolección de residuos domiciliarios que antes pasaba por el barrio La Resistencia, cuyas calles fueron asfaltadas no hace mucho por la intendencia municipal de Quilmes tras gestiones vecinales. Recordó que antes el servicio de recolección lo prestaban las firmas Covelia o Cliba, pero ahora ya no.
Añadió que si bien en la barriada sufren también con las conexiones de electricidad, ahora lo que preocupa es la basura, porque “se está originando un foco infeccioso debido a la basura acumulada y no levantada que pone en riesgo la salud de los vecinos, en especial de los numerosos niños” que habitan en el barrio La Resistencia.