Días antes de las elecciones primarias, empleados de la Secretaría de Obras Públicas quilmeña rompieron la calle y se fueron sin solucionar el problema de la falta de drenaje de agua; dejando un agujero de más de tres metros de diámetro y casi dos de profundidad en la esquina de 390 bis y San Luis, en el barrio La Primavera.
En este sentido, vecinos e instituciones hicieron un reclamo al municipio y solicitaron la finalización de la obra. Pasaron semanas hasta que el reclamo fue escuchado, pero sólo instalaron la cañería nueva y no taparon el pozo que atemoriza los habitantes de la zona.
Temor
La Escuela 27, el Jardín de infantes 941, la iglesia y la sala de salud del barrio y la Sociedad de Fomento 1º de Abril, junto a los vecinos, volvieron a reclamar que tapen el pozo. "Ya se cayeron tres autos y una camioneta que transportaba chicos, ni siquiera está señalizado. Para pasar por ahí, los vehículos se tienen que subir a la vereda", sostuvo el vecino Marcos García en diálogo con El Quilmeño. "El pozo está a 20 metros de una escuela, tenemos la plaza que siempre está llena de chicos. Queremos evitar una tragedia", añadió. Asimismo, manifestó que "tenemos que llamar a un vecino que tiene un camión para sacar a los autos que se quedan atrapados", al tiempo que describió: "Dejaron toda la tierra en la puerta del garaje de una casa. La mujer ahora guarda su auto en la casa de un familiar". Finalmente, García destacó: "Ya es un avance que hayan colocado los caños nuevos, así no vamos a sufrir más las inundaciones. Pero es urgente que lo resuelvan. Es un problema que puede tener consecuencias gravísimas".