La Subsecretaría de Transporte quilmeña descubrió a personas que ofrecen
distintas servicios a cambio de dádivas, y dio
cuenta de procedimientos realizados con la intervención de la
Justicia.
La Subsecretaría de Transporte y Educación del municipio de Quilmes informó que falsos mediadores están operando en las cercanías del centro emisor de licencias de conducir, ofreciendo a los contribuyentes los servicios de gestores a cambio de dádivas, lo cual "es totalmente ilegal".
Por estas razones, fueron detectados y puestos en conocimiento de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de Quilmes, distintos procedimientos.
En el primer caso, la comuna detectó a Roberto Zappacosta al momento de entregar números a las 8 de la mañana cobrando dinero a los contribuyentes en la cola que se había formado en la vereda de la Subsecretaría. Al ingresar, las personas fueron consultadas sobre el pago detectado anteriormente en la fila, obteniendo como respuesta que dicho sujeto les había cobrado 200 pesos para que realizaran la licencia de conducir sin rendir los exámenes correspondientes, argumentando que él conocía a alguien en el centro de emisión que los ayudaría.
Si bien este modo de operar involucra a dos personas que hicieron un acuerdo en la vía pública, para salvaguardar la responsabilidad que pudiera caber, se notificó a la DDI de Quilmes y ante la consulta con el fiscal de turno, es ordenado el procesamiento y las actuaciones por el delito de "estafa averiguación".
En un segundo caso, la Municipalidad señaló una denuncia que involucró "a Carlos Ignacio Soliz, DNI 24206775, quien había alquilado un camión a Caballero Juárez Vidal y a Edial Caballero Rodríguez, para que realizaran la prueba práctica que el trámite de sus licencias originales requerían. Lo novedoso de este modo de operar es que Soliz les comunicó que iban a recibir una ayuda en el trámite porque él era inspector motorista de la Dirección de Tránsito de Quilmes".
Al momento de rendir los exámenes los señores Caballero exigieron la ayuda prometida y al comunicarles que tenían que realizar los mismos como cualquier contribuyente, se dieron cuenta de que habían sido engañados y denunciaron el accionar del supuesto inspector motorista. Inmediatamente, se recurre a la intervención de la DDI de Quilmes, para efectuar la denuncia y labrar las actas correspondientes.
De las mismas surge que la credencial de inspector motorista era extemporánea y totalmente inválida. También que "Soliz no pertenecía a la Dirección de Tránsito y que portaba y exhibía una placa metálica identificatoria del Municipio de Quilmes-Policía de Tránsito Inspector Número 307. Se procede al secuestro en urgencia de ambas credenciales y la placa metálica identificatoria. Luego, los oficiales a cargo de las actuaciones invitan a todos los involucrados en el caso a la sede de la DDI, para la correcta notificación del proceso".
El tercer hecho tiene como protagonista a Ariel Maximiliano Barrioenuvo quien fue detectado al momento de solicitar los requisitos para obtener la licencia en el sector de informes. Al pedirle el DNI y la licencia que quería renovar, no tenía antecedentes en la base de datos y por lo tanto no se pudo emitir el correspondiente certificado de legalidad.
Acto seguido se comprobó en forma visual la licencia presentada y evidentemente contenía groseras diferencias con las licencias otorgadas en forma legal. Por este motivo se solicita la intervención de la DDI de Quilmes para que proceda a verificar el supuesto ilícito y labrar las actuaciones correspondientes. Barrioenuvo fue invitado por los actuantes de la DDI a acompañarlos a la sede de la misma para notificarlo debidamente de su procedimiento por uso de documento público falsificado.
Asimismo, el cuarto involucró a "Juan Pablo Protto , de nacionalidad belga, de 34 años de edad, quien presentó su licencia para renovar, control interno G 0699769, el cual al emitir el certificado de legalidad, resultó que fue asignado a su verdadero poseedor que es el ciudadano González Gerónimo DNI 24459885".
Por esta situación se estimó que la licencia que presentó Protto es apócrifa y, por lo tanto, se pone inmediatamente en conocimiento de la DDI de Quilmes, para que proceda a labrar el acta correspondiente. La misma se constituye en esta Subsecretaría y procede a secuestrar la licencia, y notificación del proceso a Protto por uso de documento público falsificado.
Por último, "Generoso Lorenzo Deniele, DNI 4887151, se presentó en la Subsecretaría a renovar su licencia de conducir emitida en Avellaneda. El modo de operar que utilizó Daniele fue la de la modalidad de adulterar su licencia de conducir, a pesar de que era legalmente emitida. Al momento de verificar la documentación se constata que estaba adulterada la fecha de vencimiento, la que realmente había vencido hacía unos cinco años".