Se destacan la ampliación del número de cuadrículas
policiales, la designación de profesionales en adicciones a unidades
sanitarias y mayor control a empresas de seguridad y patrullas municipales.
Durante una sesión extraordinaria, el Concejo Deliberante de Quilmes aprobó una decena de proyectos de ordenanza que fueron elaborados por la Comisión de Seguridad, cuyos miembros comenzaron a reunirse cuando llegó a su punto máximo el conflicto por los reiterados hechos delictivos en el distrito y que, a partir de ahora, no lo harán más. En tanto, quedó pendiente el tratamiento de la norma para regular la nocturnidad quilmeña.
Las diez normativas aprobadas prevén la creación de un registro de empresas de seguridad para controlar el accionar de los prestadores del servicio; el aumento del número de cuadrículas policiales para efectivizar la prevención y el control de la delincuencia; y la realización de convenios para aumentar la cantidad de aspirantes a policías, a fin de facilitar el ingreso a las escuelas policiales a aquellos que demuestran interés y vocación para comenzar la formación.
Además, designarán profesionales en adicciones a unidades sanitarias que están en barrios carenciados; multarán a padres o tutores de jóvenes por conductas indebidas, formarán corredores escolares seguros y solicitarán a Provincia la creación de una fuerza de seguridad especializada en espectáculos masivos, para descomprimir el trabajo de la policía.
Asimismo, las últimas tres corresponden a la colocación de GPS en las patrullas municipales de seguridad para fiscalizar su correcto funcionamiento; la disposición de un programa de lucha contra la trata de personas y el establecimiento de un sistema con botones antipánico para mujeres que sufran violencia de género y otras urgencias.
La normativa para regular la nocturnidad en Quilmes no llegó a ser tratada en la sesión extraordinaria del día de ayer, ya que se están debatiendo algunos artículos en los que todavía no hay consenso. La iniciativa pretende la unificación de todas las ordenanzas en vigencia que regulan las actividades nocturnas en una sola norma.
Al parecer, la intención del Ejecutivo municipal es concentrar los boliches bailables en una sola zona, con el objetivo de controlar de manera más efectiva la actividad. Dichos sectores podrían ser la ribera o la avenida Calchaquí, pero todavía no está definido.