Temprano por la mañana, los jugadores de Quilmes arribaron al anexo del Estadio Centenario para ponerse a las órdenes del cuerpo técnico.
Mientras la Reserva disputaba su fecha ante la atenta mirada del entrenador del plantel superior, Alfredo Grelak, Pablo Marini conducía los tiempos del entrenamiento.
Los que jugaron contra Aldosivi trotaron alrededor del terreno de juego y pasaron por e vestuario en los habituales ejercicios regenerativos. Por el contrario, el resto del plantel tuvo acción a granel.
Los suplentes no perdieron el tiempo
En pequeños grupos, aquellos que no fueron convocados participaron de un entrenamiento con distintas estaciones.
Como desde que Grelak asumió la conducción técnica del Decano, la definición estuvo otra vez a la orden del día. Con Cesar Rigamonti entre los arqueros, practicaron jugadas de remate exterior y combinaciones dentro del área.
La idea del cuerpo técnico es tener al equipo alternativo con el que cuenta el Decano listo para suplir cada urgencia.
Por eso hubo especial énfasis en los volantes centrales- que podrían ingresar en cualquier momento por la cantidad de amarillas que carga esa línea-, y los delantero.
La enfermería sigue ocupada
Junto a Sergio Escudero, que se recupera tras haberse cortado el tendón de Aquiles del pie derecho, estuvieron Maximiliano González por una lesión muscular y Sebastián Pinto, que tras el partido presentó una fuerte dolencia en el tobillo. Federico Andrada volvió a entrenar liviano, como cada lunes.