Quilmes no pudo mantener el envión de las últimas fechas al caer frente a Boca por la mínima diferencia. Erbes anotó el único gol del partido a los 26 minutos del segundo tiempo. El triunfo de Boca fue merecido, sobre todo por lo que hizo en el primer tiempo. El arquero Galíndez fue figura en el equipo de Quilmes. El Cervecero tuvo un buen arranque y en un par de minutos hizo que Baldassi le mostrara tarjeta amarilla a Ruiz y Erbes. En la primera, la más peligrosa, fue un anticipo de Torres, detenido con infracción de Ruiz. El tiro desde la izquierda encontró mal parada a la defensa de Boca, hubo un rebote por disparo de Núñez y despejó Palermo. Casi a los 5 se salvó Quilmes por un remate de Monzón, de media distancia, que superó a Galíndez y la pelota se estrelló en el travesaño. Mejor el local Llegando a los 10, Boca fue ganando posiciones, porque lo de Quilmes había sido una ráfaga, con Chávez creando a espaldas de Kalinski. A los 12, con un tiro libre desde la izquierda, por foul de Garnier a Monzón, cayo en el aréa chica y ningún jugador de Boca pudo cabecear al gol. Garnier tenía tarjeta amarilla y en esa jugada se salvó de la segunda. Leonardo Madelón quería que “Quilmes fuese un equipo corto, porque si jugamos golpe a golpe el negocio será de Boca”, había dicho, y en un cuarto de hora, tras el promisorio comienzo de Quilmes, Boca le ganó la tenencia de la pelota. Galíndez, figura A los 17, una entrada de Chávez por derecha terminó con un tiro bajo que Galíndez sacó al corner en lucida intervención. A esa altura del partido Boca llegaba con facilidad y un minuto después un cabezazo de Palermo se fue por encima del travesaño. Después de esa jugada fue ajustándose Quilmes, con buen trabajo de Kalinski, aunque la defensa anticipando, porque la pelota, si bien dividida, seguía siendo propiedad de Boca. A los 30 una entrada franca de Araujo por el centro, habilitado por Palermo, fue bien tapada por Galíndez. La defensa de Quilmes volvía a dar ventajas y el arquero ya era figura. Quilmes no tenía creación en Raymonda, y si bien Núñez se movía bien por todo el campo, la ofensiva era muy tibia. Otra vez Galíndez, a los 41, tapó muy bien abajo un disparo a quemarropa de Araujo y tras el tiro de equina, cabeceó muy solo Palermo, pero a las manos del arquero. Madelón, afuera Un primer tiempo que terminó con el marcador en blanco gracias a la labor de Galíndez, porque Boca llegó fácilmente por las puntas y a Quilmes le faltó alguien que pudiese sostener la pelota, de ahí que cerca del final, el técnico Madelón comenzó a movilizar el precalentamiento de los suplentes con la intensión de salir en la segunda etapa con ajustes en los puntos flojos. En Quilmes sobresalieron Kalinski y Núñez, mientras que en Boca, Chávez manejó los hilos y las jugadas de peligro fueron por Palermo (varias veces descuidado) y Araujo. Madelón fue expulsado por haber entrado segundos después de los 15 minutos estipulados para el entretiempo y la variante fue Varela por Diego Torres. El uruguayo empezó a moverse bien, incluso hizo una buena asistencia a Morales, y en el medio la marcación de Quilmes fue más eficiente, con más presión, lo que provocaba equivocaciones en el equipo local. Pero Boca estuvo cerca de marcar ante un error de cálculo de Galíndez y el cabezazo de Araujo salió cerca del parante izquierdo. Después de esa jugada Boca comenzó a crear fisuras en la defensa de Quilmes, e inmediatamente después entró Caneo por Raymonda. El partido se hizo interesante por el planteo de los dos equipos. En Quilmes creció Cerro, que en la primera parte había pasado inadvertida. La ventaja A los 26 llegó el gol de Boca, logrado por Erbes, por un rechazo corto de Fontanini, que salvó Galíndez tapándole el mano a mano a Medel: La pelota fue a los pies de Erbes que tocó al gol. Romeo ingresó por Quiles y en el último cuarto de hora Quilmes se adelantó en la cancha. Sin embargo el adelantamiento no llevó peligro al arco de García, notándose que Cerro se movía con cierta dificultad, por un calambre, pero Quilmes ya había agotado las posibilidades de hacer cambios. Para aprovechar la ventaja que daba Quilmes por ese sector, Pompei hizo entrar a Mouche. A los 39 García debió salir con los puños para despejar un centro a la olla y a los 41 Galíndez respondió bien ante un disparo bajo de Araujo. Luego Boca generó alguna otra situación, quedando más cerca del segundo, que Quilmes del empate. Cuando terminó el partido Caneo fue directamente a ver al kinesiólogo, creándose una preocupación de cara al partido del jueves ante San Lorenzo.

Contacto

Registro ISSN - Propiedad Intelectual: Nº: RL-2025-11499155-APN-DNDA#MJ - Domicilio Legal: Intendente Beguiristain 146 - Sarandí (1872) - Buenos Aires - Argentina Teléfono/Fax: (+5411) 4204-3161/9513 - [email protected]

Edición Nro. 15739

 

Dirección

Propietario: Man Press S.A. - Director: Francisco Nicolás Fascetto © 2017 Copyright Diario Popular - Todos los derechos reservados