Trabajadores del hospital quilmeño denunciaron que no funciona, ya que por las altas temperaturas que
se registran en el interior de esa área -superiores a los 40 grados- los médicos no pueden realizar operaciones
Los trabajadores del Hospital Isidoro Iriarte de Quilmes denunciaron que el quirófano central no funciona debido a la falta de un sistema de refrigeración, lo que hace que no se pueda operar por las altas temperaturas, y además resaltaron otras deficiencias y acusaron de desinterés por la situación del nosocomio a la dirección del mismo. Cabe recordar que esta semana se llevaron adelante dos jornadas de paro, encabezadas por médicos y enfermeros nucleados enla Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de la Provincia de Buenos Aires (CICOP) y la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), respectivamente. En ese contexto los trabajadores del Hospital Iriarte denunciaron “el desinterés de la dirección por la situación del hospital” y enfatizaron que “entre otros problemas no está funcionando el quirófano central, debido a que no cuenta con un sistema de refrigeración, y las altas temperaturas reinantes en el interior hacen imposibles las operaciones”. Uno de los delegados de ATE en el Iriarte, Juan Carlos Herrera, explicó que “el personal que se mantuvo en sus puestos, lo hizo para respetar las urgencias y la atención de los pacientes oncológicos y de los infectocontagiosos, pero nos dieron su apoyo a la medida”. Al mismo tiempo, Herrera destacó que “la gente (que se atiende en el hospital), también nos dio su apoyo, en la mayoría de los casos, porque entiende nuestra situación, y porque sabe que nuestros reclamos son para beneficio también de quienes concurren a atenderse”. Graves deficiencias Otro de los delegados de ATE en el nosocomio quilmeño, Juan Carlos Picone, destacó que “la gente no trabaja en las condiciones en las que debería hacerlo en un hospital”, mientras que Herrera consideró que “las autoridades viven en un limbo, en una suerte de universo paralelo en el que no ven los graves problemas que tiene el hospital, y donde no escuchan nuestros reclamos. Cada vez que hablamos con la directora, es un diálogo de sordos”. Entre las falencias que se observan en el Hospital de Quilmes, los trabajadores manifestaron la existencia de problemas edilicios en distintos sectores del nosocomio, pero destacaron que “el más grave, el que se da en el quirófano central. El quirófano no está funcionando, haya o no paro -dijo Herrera- pero porque no hay aire acondicionado, lo cual genera que dentro de ese espacio haya una temperatura de 42 o 43 grados, cuando no es todavía superior . En esas condiciones, los médicos no pueden operar, porque sudan en forma copiosa, y una sola gota de transpiración que pudiera caer en el momento de una intervención, podría generar una infección en el paciente”, alertaron.