Para prevenir dicho mal, la cartera sanitaria aconsejó mantener la lactancia materna, tener las vacunas al día, no exponer a los infantes al humo del cigarrillo, lavar las manos a los niños con agua y jabón permanente, lo mismo deben hacer quienes tengan alguna infección de las vías respiratorias y alejar a los menores de aquellas personas que estén resfriadas o tengan tos.
La bronquiolitis es una enfermedad bastante común y algunas veces grave, que expresa una inflamación aguda de las vías aéreas inferiores (bronquiolos). Afecta principalmente a los más pequeños, en especial a los menores de seis meses.
La causa más frecuente es el virus sincicial respiratorio (VSR). La mitad de los bebés están expuestos en su primer año de vida, aunque también pueden causarla los adenovirus, influenza y parainfluenza.
Esta enfermedad se contagia de una persona a otra, por el contacto directo con las manos contaminadas con secreciones nasales, o a través de gotitas aerotransportadas generadas al toser o estornudar por aquellos que presentan la enfermedad.
Los síntomas son resfrío, y luego de dos o tres días algunos niños pueden presentar pocos indicios y otros desarrollar problemas respiratorios, ruido similar a un silbido en el pecho, tos, fiebre, aleteo nasal o retracción de los músculos del tórax en un esfuerzo por respirar, y fatiga. En caso de que los padres o responsables a cargo noten un color azulado en la piel, las uñas o los labios debido a la falta de oxigeno (cianosis), se debe recurrir a un tratamiento urgente.