Después de competir en Bélgica 2008, Gurzi se midió nuevamente en Europa con grandes rivales y dio pelea por dejar a Argentina en lo más alto de la competencia. Habló sobre el crecimiento del CENARD y de su deporte.
Diego Gurzi demostró que a los 38 años está más vigente que nunca en el judo argentino y si bien no pudo alcanzar el podio durante el último Mundial Master, realizado en Alemania, se midió ante rivales de gran nivel y jerarquía. Pese a llevar una gran trayectoria sobre sus espaldas, Gurzi no se cansa y sigue poniéndose a prueba en la más alta competencia. Esta vez, el judoca viajó a Alemania, integrando la delegación nacional, para disputar el Campeonato Mundial Master. A pesar que esta ocasión no pudo terminar en el podio de su categoría, el quilmeño se dio el gusto de pelear de igual a igual contra rivales de primer nivel. El ex campeón argentino, 4º en el Mundial de Bélgica en 2008, volvió a disputar una competencia internacional luego de mucho tiempo, tras haber realizado una buena preparación junto a la delegación Nacional en el Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (CENARD). “Siempre que viajo, lo hago con las mejores expectativas porque le dedico mucho tiempo de mi vida al judo, soy muy disciplinado con los entrenamientos, por lo tanto espero resultados ideales. Todo deportista amateur tiene que cubrir todos los detalles para poder desarrollar lo que más les gusta. Pero una vez que lo llevás adelante, te sentís reconfortado”, sostuvo el experimentado deportista. Asimismo, resaltó la importancia de entrenarse en el CENARD y en el Quilmes Atlético Club, donde es docente: “Es una gran ayuda poder contar con este lugar para entrenarme, porque está acondicionado con todo lo necesario y uno está rodeado de profesionales de alto nivel. Desde que Claudio Morresi es Secretario de Deportes de la Nación, el CENARD fue refaccionado para que tengamos un espacio adecuadamente equipado para prepararnos sin inconvenientes”, dijo el otrora ex futbolista del fútbol de ascenso. Consultado por los costos del viaje, explicó que los sponsors son la principal base económica, no sólo en materia monetaria, sino porque también colaboran con indumentaria, elementos, pasajes y todo lo necesario para un buen entrenamiento. No obstante, en ciertos casos los municipios colaboran con los viáticos por tener un representante mundial y por la promoción de las actividades físicas en las comunas. “Los deportistas que integran el seleccionado perciben una beca del Estado que significa una gran ayuda. Hasta hace algunos años ese ingreso no era muy alto, pero en el presente la situación se revirtió. Por suerte, se fue tomando conciencia de la importancia de tener un espacio cómodo y equipado de manera tal que permita que uno pueda entrenarse. El judo se vio muy beneficiado con este cambio después de que Paula Paretto consiguió la medalla de bronce en los últimos Juegos Olímpicos, ya que le dio una gran promoción al deporte” expresó Gurzi. Acompañaron a Gurzi el entrenador Carlos Enrique Denegri y los judocas Gustavo Picate (Categoría M3 66 Kg.), Diego Rebello (Categoría M3 90 Kg., culminando en el 1º Puesto) y Claudio Formeris (Categoría M4 73 Kg.) y el propio Gurzi (Categoría M2 90 Kg.).