El Automóvil Club Argentino realizó el VIII Gran Premio Argentino Histórico, prueba que convocó a 324 binomios, dispuestos para recorrer las seis etapas que involucraban un recorrido de casi 4.000 kilómetros, y entre los presentes estuvo el piloto de Quilmes José María Santos, que brindó detalles sobre la exigente y pintoresca competencia. “Me encuentro sumamente complacido de haber competido en esta hermosa prueba utilizando un Chevrolet 1939 totalmente original, tal como los que corrían varias décadas atrás en el Turismo Carretera, con el que pude completar toda la prueba, después de recorrer las seis etapas, donde transitamos por tierra, ripio, barro e incluso nieve, sector que se nos hizo difícil llevarlo”, indicó Santos, en diálogo con este medio. Sobre el recorrido, puntualizó: “Se largó simbólicamente desde la rampa del Automóvil Club Argentino, luego desde el Regimiento de Patricios nos dirigimos a San Isidro, donde se realizó un acto, luego a Luján y al otro día hicimos la primera etapa a Bahía Blanca cubriendo 770 kilómetros. Fue una etapa sencilla. La segunda fue de Bahía Blanca a Puerto Madryn, 580 kilómetros ya más complicada y la tercera de Madryn a Esquel, donde comenzamos a transitar por ripio y montaña. La cuarta fue más difícil de este gran premio ya que debimos cubrir desde Esquel a San Martín de Los Andes y nos encontramos al subir a Zapala, con la montaña totalmente nevada. Fue brava, se produjeron siete vuelcos y varias salidas del camino”. “Es para tener en cuenta que estos autos no estaban preparados para este tipo de piso y condiciones climáticas tan adversas ya que utilizamos neumáticos comunes. Llegamos a Neuquén y corrimos la quinta etapa a San Luis, que resultó muy descansada por ser plana y sencilla, donde terminó la prueba, en Potrero de Los Funes, se realizó la entrega, en una magnífica fiesta donde asistieron todas las autoridades y la gente del Automóvil Club”, explicó. Observando al auto, que se encontraba impecable, le comentamos que pareciera que no le afectaron en lo más mínimo los kilómetros recorridos y sobre el particular, señaló: “Este es el momento de agradecer al preparador de Rafaela, Santa Fe, René Gagliesi y sus colaboradores, por el auto extraordinario que me realizó, al excelente carburista Rubén Berdejo, a mis amigos Tantos, Kuba, Patus Kuba, Falcón, Sabadin, Fazzi, Maggi, Lerda, también a los amigos de Tucumán, en especial a Frías, a mi copiloto Omar Barello de Rafaela, Miguel de instrumentos Quilmes, a González de Pirelli de Mar del Plata y a toda la gente del ACA, a todos mi mayor reconocimiento”. En tanto años de competencia, ésta fue la primera vez que Santos lo hizo con un Chevrolet de los que se utilizaban en el Turismo Carretera de la época y que al clasificar sexto en su categoría y 138º en la general sobre un total de más de 300 autos, es para quedar muy conforme, más si tenemos en cuenta que en un momento fueron terceros y 98 en la general, y por un pequeño inconveniente se retrasaron.
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