Sucedió en el Cementerio de Ezpeleta, donde tres jóvenes fueron capturados cuando portaban en sus mochilas varias placas de bronce robadas, además de una maza, un corta fierro y una barreta de metal.
Empleados de seguridad del Cementerio de Ezpeleta advirtieron cómo tres jóvenes saqueaban tumbas, por lo que dieron aviso a la policía y -rápidamente- se montó un operativo que posibilitó la detención de los acusados, quienes portaban en sus mochilas varias placas de bronce robadas.
Según explicaron fuentes policiales, la Comisaría 6ta. de Quilmes recibió un llamado de alerta sobre el ilícito detectado en la necrópolis, que alertaba que tres sujetos -dos de los cuales llevaban mochilas de color rojo y negro- habían sustraído varias láminas de las sepulturas.
Con esa información, un patrullero de la seccional se acercó al predio municipal de Avenida Mitre y Laguarda, donde el personal policial realizó por el interior del mismo un breve rastrillaje y logró interceptar a los sospechosos, de 29, 20 y 17 años.
En su poder, los saqueadores tenían escondidas en sus mochilas diez placas de sepultura de bronce, una maza, un corta fierro y una barreta de metal.
Los efectivos de la seccional de Ezpeleta detuvieron a los tres sujetos.
Antecedentes Las páginas de El Quilmeño publicaron, en más de una oportunidad, las quejas de los vecinos de Quilmes por el saqueo de las tumbas de sus familiares en el Cementerio. La familia de Boris Hartivig (foto) fue una de las primerasen denunciar los robos.
Es que, en los últimos tiempos, se multiplicaron las profanaciones de sepulcros y los robos de placas, floreros y adornos. Incluso, denunciaron que grupos de jóvenes alcoholizados se acercan al lugar y destrozan todo lo que encuentran, por la falta de personal de seguridad.