El mediocampista, proveniente de All Boys, ya se entrenó junto al plantel de Quilmes y confía en brindarle su ayuda al equipo para mantener la categoría, principal objetivo en la región.
Finalmente, Brian Sarmiento se sumó a la práctica de Quilmes ayer por la mañana, a pesar de que aún no haya llegado la habilitación que le permitirá al futbolista vestir esa camiseta. Con esta acción, el mediocampista ratificó sus ganas de jugar en el club y luego, en conferencia de prensa, expresó su alegría por el arribo al equipo y el ánimo con el que fue recibido por sus compañeros.
El volante, que se contrataría a préstamo, trató de no preocuparse por los papeles y confió en que todo saldrá bien y podrá utilizar la Blanquita: "Ojalá que salga todo bien así llega la habilitación para el domingo y, si (Ricardo) Caruso Lombardi quiere contar conmigo, yo pueda estar a disposición para entrar a la cancha".
A su vez, se mostró "muy contento de estar acá". "Fue la primera opción que se me abrió en este mercado de pases y no lo pensé. Llegué y me recibieron muy bien en el vestuario", señaló.
En ese sentido, afirmó que ya conocía a algunos de los jugadores del plantel: "Al Chapu Braña de Estudiantes, igual que al Chino Benítez. Yo tenía 15 años y ellos eran referentes del club. Se me hizo muy fácil llegar porque me presentaron a todos los muchachos". Confianza
Sobre la recepción por parte del entrenador, el ex All Boys aseguró que lo trató con su humor característico. "Conocí a Caruso y me dio buenas impresiones. Hablé cuando llegué y me tiró un chiste como que en Reserva necesitaban un enganche y me sorprendió, porque no lo conocía. Me reí y entrené", comentó.
En cuanto a su adaptación a un Cervecero que tiene la exigencia de empezar a levantar cabeza y sumar puntos para escaparle al descenso, expresó: "No tengo problemas porque pasé por varios clubes y hay que ponerse a tono en el plantel con lo que pida el técnico y ayudar al equipo que lo necesita".
Por eso, aseveró que ya está comprometido con la difícil situación que atraviesa el conjunto. "Si uno está bien mental y físicamente puede dar todo y le viene bien al equipo. Hay aire nuevo con el técnico, pude llegar yo de refuerzo y queremos cambiar la imagen que tiene el equipo y dar lo mejor", resaltó.
Llegada fugaz
Sarmiento se refirió también a su arribo al club, que se dio de una manera muy rápida, luego de conocerse la posibilidad el lunes. "Me llamó mi representante y me dijo que vaya a Quilmes porque estaba todo arreglado para jugar. Fue lo que hice. A mí me sorprendió lo que pasó y me dio una alegría bárbara", confesó.
Además, aclaró que no tiene que realizar algún trabajo extra para estar óptimo desde lo físico: "Estoy tranquilo porque vengo de una buena pretemporada y estoy bien. Trabajé con All Boys para estar al cien por ciento cuando me habiliten".
Por último, el habilidoso futbolista de 23 años se pronunció respecto de su posición dentro del campo de juego. "Suelto y detrás de los dos puntas es donde me siento más cómodo. Tampoco tengo problemas en manejarme por todo el frente de ataque como segundo delantero", concluyó, mostrando su versatilidad. i