Tras una importante tarea investigativa, personal de la comisaría 1ra. de Berazategui desbarató el accionar de un desarmadero de autos, que actuaba como un taller de chapa y pintura pero que, en realidad, oficiaba como venta de autopartes usadas de dudoso origen. Se trata del cuarto taller de estas características que fue clausurado en las últimas semanas por los efectivos policiales al mando del comisario Alberto D’Alessandro, titular de dicha seccional berazateguense. El procedimiento se llevó a cabo en un taller de chapa y pintura ubicado en 14 y 125 de esa ciudad, que hacía las veces de desarmadero y venta de autopartes, procediendo al inmediato secuestro de las piezas allí acumuladas para su posterior venta y a la clausura del inmueble. En el lugar se secuestraron cigüeñales, árboles de levas, carteres, puertas, guardabarros, acumuladores y otras piezas, las que se encontraban apiladas y disimuladas en el interior del taller. Sin habilitación La policía comprobó que el lugar no estaba habilitado ni siquiera como taller, mientras que las autopartes halladas no tenían la correspondiente inscripción del Registro Unico de Desarmaderos y Actividades Conexas (RUDAC), en abierta infracción a las leyes 13.081 y 25.761 del Código Penal. Con el propietario del lugar se procedió con los recaudos legales respectivos y todo quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio 3 descentralizada de Berazategui, a cargo de la doctora Mateo.